17 de junio de 2005, Salida de México

Ya termine mi solitaria aventura de México. Y ahora solo me queda echar la vista atrás y recordar, comparar y ser critico en todos los aspectos, sin embargo imagino que esta tarea tardara aun algún tiempo porque han sido muchas experiencias en muy poco tiempo, mucha información acumulada en el aspecto cultural y mucha gente que no quisiera dejar atrás, aunque es probable que así sea.

Veamos en primer lugar las distancias. He recorrido 13 estados de México, pero para que os hagáis una idea, la suma de los 3 estados de la península de Yucatán y el de Chiapas son tan grandes como todo Centroamérica, y según mis cálculos he recorrido unos 10.000 Km. en autobuses, barcos, lanchas, y camiones, lo cual seria lo mismo como ir desde Cuba a España en autobús. Además de los 13 estados de México, han sido también 6 países atravesados, algunos dos veces al ir y al venir, por lo tanto 6 monedas diferentes de pago, que ahora se me hace imposible recordar como era la tasa de cambio de Nicaragua…

En el primer párrafo hablaba de aventura solitaria, y sobre esto también debo explicar que viajar solo tiene el inconveniente del aburrimiento en muchas ocasiones, pero a cambio ofrece la ventaja de la improvisación, y con ello no solo me refiero a hacer lo que uno quiera, sino que las cosas mas inverosímiles ocurren cuando viajas solo, la gente mas curiosa, y las mejores uniones humanas ocurren también en esta forma de viajar. La explicación es sencilla si miramos las cosas desde el otro lado. Si vais en un autobús y veis a dos extranjeros hablando no os acercareis en condiciones normales a meteros en sus asuntos, sin embargo al ver a uno solo, la simple curiosidad inicia este primer contacto con el intercambio de información que después viene. En este viaje de hecho los mejores momentos han venido precisamente de estos momentos, pero de ello hablare al final.

En cuanto a México, pues mis impresiones son…

1.- Es grandísimo y por tanto si queréis conocer varios sitios, os gastareis muchísimo en transportes. Para que os hagáis una idea, mi presupuesto al final del viaje ha rondado la media de 55 dólares diarios de los cuales el 70% corresponde a lo gastado en transporte. Si os limitáis a ir a uno o dos sitios el presupuesto rondaría los 25 dólares diarios.

2.- El turismo esta masificado así que si vais al trópico buscando playas desiertas, México no es el lugar. Mirar mejor el mapa un poco más al sur. Esta masificación hace que uno se encuentre como en casa con todas las comodidades y las marcas preferidas, pero yo me pregunto… ¿Y para estar como en casa, para que te vienes tan lejos?

3.- Esto de estar como en casa, me refiero a coches Europeos por todas partes, Salones Ideal, Banco Santander, Banco BBVA, VIPS, bueno, y la lista seria casi interminable e marcas españolas en México. Dicho sea de paso, el producto Europeo aquí es símbolo de calidad y estatus, aunque claro si lo compara con lo Norteamericano, la elección es muy obvia.

4.-Los transportes hacerlos directamente en buses de primera ya que segunda clase o turista, puede ser valida para ir sin prisas, pero aquí al estar todo tan lejos, además de ser eterno tu cuerpo queda destrozado literalmente.

5.- No os hagáis muchas ilusiones con las ruinas aztecas o mayas, esto es como disneylandia, por aquí se puede, y por aquí no. Ves, vas y paseas por donde ellos te lo dicen, a cambio los museos antropológicos son los mejores que he visto. Así que el verdaderamente interesado lo tiene difícil aquí para disfrutar de la cultura.

Si tuviera que repetir el viaje ya conociendo México, de los sitios visitados, me limitaría a irme a rascar la barriga a Isla Mujeres una semana y a Tulum otra y me volvería a casa. Ambos sitios están muy cerca de Cancún, por lo que se puede ir en avión hasta ahí y luego por libre a los demás sitios. Quiero decir con esto, que lo mejor de México es la playa del Caribe masificada y puramente turística y si quieres selva, aventura u otras cosas, mejor ve a otros lugares, aquí no hay lugar para ello.

En cuanto a mi regreso a Nicaragua, pues cansado como no podía ser de otra manera, y aburrido, sin embargo en El Salvador volvió a ocurrir la improvisación del viajante solitario y paso así como os cuento.

Al salir de Guatemala se me hizo tarde para cruzar todo el Salvador en el día, y si habéis leído los relatos sobre el salvador, habréis visto que deja mucho que desear, así que se me ocurrió pedirle a algún camionero que me llevara hasta la siguiente frontera con Honduras. Tuve mucha suerte ya que tras enseñar mi documentación en regla el primero a quien pregunte me subió y emprendimos marcha. El panorama fue así: El muchacho tenia 26 años y menos de un año conduciendo, conducía un camión General Motors de 1984 sin dirección asistida, con los neumáticos destrozados, sin dibujo y algunos con los alambres fuera. La dirección para colmo estaba averiada y se iba hacia los lados por lo que se veía muy cansado el muchacho. Después me contó que llevaba ya dos días y dos noches conduciendo y que le venia muy bien la compañía ya que así podría hablar, aunque entre las vibraciones, el ruido y el laborioso trabajo del muchacho poco se podía hablar. El acuerdo fue que el me llevaba y yo pagaba la comida, así que adelante. Velocidad media 45 Km. por hora, durante 3 horas, momento en que el conductor me dijo que ya no podía conducir mas, asi que ahí estábamos, de noche en El Salvador, donde asaltan camiones a diario, en mitad de la carretera y el muy jodio dice que tiene sueño, así que muy cortes pero sin ninguna esperanza me ofrecí a conducir yo, ya que no había trafico y la carretera era muy llana. Para mi sorpresa ni se lo pensó, se fue a la parte trasera, donde esta la cama y solo me dijo que si tenia dudas que le avisara o que parara en el arcén de la carretera. Primera vez en mi vida que conduzco una cosa de esas, con un camión de 32.000 kilos, en medio de yo que se que… Pero después de 10 minutos y de cogerle el ritmo a la dirección y al cambio de marchas, ya estaba en 6ª a la máxima velocidad que daba… unos 55 Km. la hora. Siempre me quedo el consuelo de que a esa velocidad no podría hacerme mucho daño y si se ponía fea la cosa siempre podía saltar. Así que ya mas relajado empecé a canturrear la canción de La Guardia aquella que se llamaba la Nacional II y me imaginaba con camiseta de tirantes, mascando chicle y con una rubia preciosa en minifalda al lado mió, pero los ronquidos del camionero me devolvieron a la realidad justo al escuchar una explosión en la carretera. Aquí si que se despertó y me dijo que parara el camión porque habíamos perdido una rueda. Con este reventón terminaron mis ansias de conductor (Si me viera mi amigo Vitor) y comenzó el riesgo de asalto ya que quedaríamos varados en la carretera hasta el amanecer en que pudiésemos encontrar algún lugar de reparación abierto. Obviamente no nos asaltaron y llegue sano y salvo, eso si, con el mismo olor y suciedad que el camión.

Ahora solo me queda despedirme de la gente que se ha quedado con un pequeño trocito de mi afecto en este viaje y que han creado los mejores momentos del mismo.

En Puerto Barrios (Guatemala) por poder cumplir un viejísimo sueño mió y poder pasar tres días fantásticos en las fiestas patronales y en Livingston.

En Isla Mujeres (México) a los chiapanecos por ser tan buena gente y hacerme sentir como uno más de ellos. Lastima que después del domingo se empiece a trabajar.

En Ciudad de México, porque aunque ninguno hablábamos el mismo idioma, lo pasamos estupendo. Excursiones incluidas.

En Acapulco (México), porque por mucho tiempo que pase nunca jamás olvidare esa noche de cervezas cantando con los mariachis y las rancheras junto a la estación de buses.

Nos leeremos en el próximo viaje.

Espero poder veros de nuevo alguna vez en algún viaje y si no es posible saber que os recordare.

Saludos a todos

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