14 de febrero de 2006, Pucallpa (Perú)

Este será el último viaje de esta fase de nuestros viajes por el mundo, que ha sido truncado por el más estúpido de los imprevistos. Dicen que todo en la vida tiene una explicación y aunque no sabemos cual ha sido la razón para que el destino no nos permitiera llegar a la antártida, para nosotros este viaje de vuelta nos servirá para ordenar un poco nuestras vidas y emprender nuevos viajes por la vida, aprenderemos a saber que significa aquel dicho tan común de "vámonos a casa", volveremos a comer nuestra propia comida y no tendremos que mirar la dirección de nuestra cama en una tarjeta del hotel. Son ya casi tres años los que han pasado desde que hice aquello por última vez y el cansancio ya se dejaba notar, así que probaremos que se siente de nuevo al ser normal.

Lo cierto es que el cambio va a ser rotundo y total pasando directamente desde lo más profundo de la selva amazónica del Perú hasta la más profunda selva de acero y asfalto en Madrid en unas pocas horas.

Pucallpa es la ciudad con el principal puerto de acceso a Iquitos y además una ciudad potencialmente mas peligrosa que aquella, aunque para nosotros esta resultando ser un magnifico punto vacacional para estos últimos días de despedida del continente donde no hemos tenido el mas mínimo problema en ningún sentido. Esta es una ciudad con una gran actividad comercial al ser el punto de entrada mas utilizado para todo el comercio de la amazonia con Lima y el resto del país, lo cual suma a sus mas de 250.000 habitantes el trajín típico de estos lugares tan transitados. Por todo ello es considerada la ciudad con mayor crecimiento de la selva de las que están conectadas por carretera con el resto del mundo, aunque lo de carretera se refiera a un estrecho camino sin asfaltar que cruza entre barro y algunos ríos la ultima parte de la selva hasta adentrarse en los Andes. He de resaltar sobre este camino que en la actualidad es extremadamente peligroso puesto que cruza una zona de cultivos ilegales de Coca y los asaltos a mano armada a los vehículos que lo cruzan son demasiado comunes y deberían ser, además, vergüenza para el gobierno, policía y ejercito, por lo que nosotros lo cruzaremos por avión para evitar problemas.

Por dentro la ciudad es una ciudad normal en la que te olvidas de que sigues en medio de la selva y que a menos de 10 minutos una selva salvaje y sin escrúpulos amenaza y deleita al visitante. Mantiene sus calles céntricas asfaltadas pero el polvo de los vehículos que vienen de los caminos arcillosos, convierte en un polvazal el ambiente en los días secos siendo obligatorio el uso de gafas para protegerse los ojos y de una ducha constante para quitarse el polvo del resto del cuerpo.

A nuestra llegada nos hospedamos inicialmente en el que decían era el mejor hotel de la ciudad llamado El Gran Dorado (Independencia 204. Telf. 574592) sin embargo la presencia de uno de los principales grupos del Perú llamado Kaliente no permitió el descanso ni un momento los dos primeros días con las ruedas de prensa, los fans por todas partes y los ensayos del grupo desde primeras horas de la mañana, así que nos fuimos a un hotel a las afueras donde por el mismo precio (9 US$) nos dio tranquilidad en la naturaleza, con una habitación inmensa con recibidor, TV por cable, baño y piscina. Hotel El Refugio en la carretera a Yarinacocha, muy bien comunicado con los alrededores...

En cuanto a lo que hay que ver, depende de como se mire ya que para nosotros lo principal han sido las amistades que hemos hecho de la manera mas estúpida y sin pensarlo, que nos han enseñado y acompañado en nuestro periplo por la ciudad y sus alrededores y a los que damos las gracias por todo, esperando poder corresponderles de la misma manera en un futuro (gracias Gerald y Merlyn).

En cuanto a la ciudad no hay mucho que contar. La plaza de Armas con su iglesia con fantásticos vitrales sobre todo por la noche y su fuente, los paseos por el puerto (no muy recomendable por la noche) y el frenético movimiento de gente de todas partes comprando vendiendo e intercambiando mercancía. Lugar ideal para disfrutar de un esplendido ceviche de Dorado del Amazonas o de chicharrón de pescado con yuca acompañado de cerveza San Juan o Ucayalina, que por cierto, no recordaba haber bebido tanta cerveza como aquí desde hace ya mucho tiempo (tu culpa Gerald).

En realidad lo mas bonito de visitar se encuentra en la laguna de Yarinacocha a tan solo 10 kilómetros del centro de Pucallpa y a un pequeño paseo desde nuestro hotel, desde donde salimos en una barca a motor con un guía a visitar los alrededores y ver que animales podríamos ver. Lo cierto es que sin salir apenas de la laguna pudimos ver montones de Osos Perezosos (dificilísimos de ver en el resto del mundo) y conseguimos tener en nuestras manos a uno que estaba cerca de la orilla del río, vimos y aprendimos a llamar a los Bufeos o delfines de río que se asomaban curiosos al rededor de nuestra barca aunque con mayor timidez que sus familiares del agua salada, martines pescadores, disfrutamos de la compañía de una sociable y curiosísima nutria que me mordió un dedo por acercarme demasiado y a la que también podíamos llamar para que se acercara, vimos monos de 5 o 6 clases, anacondas de mas de 6 metros, notábamos los remolinos de pirañas en el agua que se hacían notar por su cantidad y su bullicio. Fueron dos horas que gracias al fantástico guía Edy Huanio Naldez (eddyelsorprendente@hotmail.com. Telf. 9849731) se nos pasaron rapidísimo y por solo 7 US$.

Por la carretera del aeropuerto también se encuentra el llamado parque natural, que es una especie de zoológico muy rudimentario donde se pueden ver en cautividad muchos de los animales que ya habíamos visto y algunos que se encuentran mas profundamente en la selva si bien lo que es realmente curioso es que además de los animales de las jaulas es normal ver que fuera de las mismas hay animales salvajes de las mismas especies que los de dentro tratando de sociabilizar y en ocasiones robar los alimentos de los enjaulados. Curioso fue un jaguar que me robo mi botella de agua de la mano y dio un autentico espectáculo de fuerza y soberbia pero sin agresividad.

Hay lugares que sin pretenderlo se convierten en bastión del buen hacer y del bien estar, y quizás por nuestra despedida del continente por ahora, al haber recibido aquí la noticia y preparado nuestra marcha para mañana mismo, por la buena gente que aquí dejaremos atrás junto con la dejada en Iquitos a los que siempre llevaremos en nuestro corazón, podemos decir que para nosotros Pucallpa es un lugar fantástico para visitar.

Hay un anuncio de un refresco local que en su eslogan dice que dejemos sacar la selva que llevamos dentro y para nosotros esa selva la llevaremos siempre con nosotros.

Un saludo a todos por ultima vez en estos diarios tan seguidos y quizás pesados para algunos pero que se han convertido para nosotros en el nexo de unión entre los que son y los que fueron., Los que fueron, gracias a estas letras ahora volverán a ser y como decía miguel ríos en su canción; a veces el regreso es solo la forma de llegar, y los que han sido, a buen seguro volverán ser en un futuro. Recuerdo años atrás que inicie mi viaje buscando respuestas a la vida que vivía y será ahora cuando sepa si encontré las respuestas o si tendré que seguir buscando.

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