12 de diciembre de 2005, Cali (Colombia)

Cali, la ciudad agridulce, para mi era antes de llegar una ciudad llena de encanto donde las mujeres eran posiblemente las mas bellas del mundo, el paraíso de la salsa y sobre todo una ciudad llena de encanto, sin embargo en esta como en tantas otras ocasiones desde que comencé el viaje la historia no era como la contaban y había que verla por si mismo.

Cali es la capital del departamento del Valle del Cauca atravesada por el Río Cali al que debe su nombre y delimitada por el caudaloso Río Cauca que da nombre al departamento.

Para llegar aquí desde Pereira tardamos unas tres horas que nos costaron unos 6 US$ por una buena carretera y casi sin curvas ya que los Andes los dejábamos a un lado y nos desplazábamos por el valle del río. Al llegar a la estación, el Bus paro a descargar pasajeros justo en el puesto de policía de la Terminal para dar seguridad siempre agradecida en el delicado momento de recoger los equipajes, sin embargo no era a los ladrones de la Terminal a los que debíamos de temer sino al ladrón del taxi que nos cobro casi el doble de lo que debería cobrarnos, y aunque nos dimos cuenta de lo que hacia, el dólar de diferencia nos hizo que por evitar conflictos, lo dejáramos pasar.

Para dormir, elegimos el Hotel Cali Real, vieja joya que en otros tiempos tenia 4 estrellas y que aunque hoy conserva las estrellas, aunque pienso que solo debe tenerlas en la puerta de entrada ya que el hotel era de unas características similares a todos los visitados anteriormente siendo similar hasta en el precio de 11 US$ por noche con baño y TV por cable (Carrera 4, NUM. 16-29. Telf. 889477). El hotel se encuentra en pleno centro de la ciudad con lo bueno y malo que ello conlleva como que anoche mismo mataron a tiros a un hombre que pasaba por la calle sin motivo aparente?? Aunque reconozco que esta muy céntrico para visitar los lugares de la ciudad y para salir a tomar una cerveza por la noche a los bares que están a dos manzanas de distancia.

La ciudad no tiene muchas cosas para ver y su visita puede perfectamente ser evitada, sin embargo como todo en los viajes es siempre mejor ser visto por los ojos de uno mismo. La ciudad no tiene el encanto y el orden de las demás ciudades vistas hasta ahora y es muy similar a Barranquilla en cuanto a suciedad en el suelo, malos olores, aceras muchas veces intransitables por los agujeros y altos escalones, etc... Por otra parte, después de ver la iluminación navideña alegre de otras muchas ciudades, ver las de la ciudad de Santiago de Cali decepciona mucho sobre todo teniendo en cuenta que es una gran ciudad, y no un pueblito sin demasiados recursos.

Desde luego, si la idea de alguno de los lectores es visitarla, los alrededores de la Plaza de Caicedo, el Paseo de Simón Bolívar, parte del casco antiguo, el parque de las banderas junto al estadio de fútbol y el cerro de la cruz con sus pintorescas tiendas de artesanías, harán la delicia del visitante, y si la aventura te gusta, subir en taxi al cerro de las tres cruces (4.5 US$ porque esta muy lejos) a ver la espectacular vista de la ciudad y su aeropuerto y después bajar caminando por medio del monte (custodiado por militares por todas partes) de nuevo a la ciudad, harán de la experiencia algo digno de recordar, como también recordaras las agujetas en piernas y muslos de la empinada bajada. Fuera de ello nada que no se haya visto mas y mejor en las demás ciudades, con mucho mayor sentido del urbanismo y de la higiene.

Dice el dicho popular que la mujer colombiana es una de las más bellas del mundo y que lo mejor de lo mejor se encuentra en Cali... Y en esto también tengo que disentir a pesar de los posibles detractores, pero ni la mujer Colombiana es para tanto ni la mujer caleña es la mejor, siendo con mucha diferencia, mucho mas bella la mujer del Eje Cafetero que la Caleña, aunque me dicen por aquí que el hombre Colombiano también deja que desear.

De hecho pienso que utilizar la belleza para atraer turismo roza lo dignamente irritante.

En lo referente a la salsa si es cierto que aquí no se escucha tanto Vallenato como en el resto del país, sin embargo tampoco considero que pueda tomarse la ciudad como un referente cuando de salsa se trata, y menos a nivel mundial.

No hay mucho que contar de Cali, de hecho para mi ha sido una especie de castillo derruido en mi mente porque esperaba mucho mas de lo que en realidad era.

Un saludo a todos.

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