14 de febrero de 2006, Pucallpa (Perú)

Este será el último viaje de esta fase de nuestros viajes por el mundo, que ha sido truncado por el más estúpido de los imprevistos. Dicen que todo en la vida tiene una explicación y aunque no sabemos cual ha sido la razón para que el destino no nos permitiera llegar a la antártida, para nosotros este viaje de vuelta nos servirá para ordenar un poco nuestras vidas y emprender nuevos viajes por la vida, aprenderemos a saber que significa aquel dicho tan común de "vámonos a casa", volveremos a comer nuestra propia comida y no tendremos que mirar la dirección de nuestra cama en una tarjeta del hotel. Son ya casi tres años los que han pasado desde que hice aquello por última vez y el cansancio ya se dejaba notar, así que probaremos que se siente de nuevo al ser normal.

Lo cierto es que el cambio va a ser rotundo y total pasando directamente desde lo más profundo de la selva amazónica del Perú hasta la más profunda selva de acero y asfalto en Madrid en unas pocas horas.

Pucallpa es la ciudad con el principal puerto de acceso a Iquitos y además una ciudad potencialmente mas peligrosa que aquella, aunque para nosotros esta resultando ser un magnifico punto vacacional para estos últimos días de despedida del continente donde no hemos tenido el mas mínimo problema en ningún sentido. Esta es una ciudad con una gran actividad comercial al ser el punto de entrada mas utilizado para todo el comercio de la amazonia con Lima y el resto del país, lo cual suma a sus mas de 250.000 habitantes el trajín típico de estos lugares tan transitados. Por todo ello es considerada la ciudad con mayor crecimiento de la selva de las que están conectadas por carretera con el resto del mundo, aunque lo de carretera se refiera a un estrecho camino sin asfaltar que cruza entre barro y algunos ríos la ultima parte de la selva hasta adentrarse en los Andes. He de resaltar sobre este camino que en la actualidad es extremadamente peligroso puesto que cruza una zona de cultivos ilegales de Coca y los asaltos a mano armada a los vehículos que lo cruzan son demasiado comunes y deberían ser, además, vergüenza para el gobierno, policía y ejercito, por lo que nosotros lo cruzaremos por avión para evitar problemas.

Por dentro la ciudad es una ciudad normal en la que te olvidas de que sigues en medio de la selva y que a menos de 10 minutos una selva salvaje y sin escrúpulos amenaza y deleita al visitante. Mantiene sus calles céntricas asfaltadas pero el polvo de los vehículos que vienen de los caminos arcillosos, convierte en un polvazal el ambiente en los días secos siendo obligatorio el uso de gafas para protegerse los ojos y de una ducha constante para quitarse el polvo del resto del cuerpo.

A nuestra llegada nos hospedamos inicialmente en el que decían era el mejor hotel de la ciudad llamado El Gran Dorado (Independencia 204. Telf. 574592) sin embargo la presencia de uno de los principales grupos del Perú llamado Kaliente no permitió el descanso ni un momento los dos primeros días con las ruedas de prensa, los fans por todas partes y los ensayos del grupo desde primeras horas de la mañana, así que nos fuimos a un hotel a las afueras donde por el mismo precio (9 US$) nos dio tranquilidad en la naturaleza, con una habitación inmensa con recibidor, TV por cable, baño y piscina. Hotel El Refugio en la carretera a Yarinacocha, muy bien comunicado con los alrededores...

En cuanto a lo que hay que ver, depende de como se mire ya que para nosotros lo principal han sido las amistades que hemos hecho de la manera mas estúpida y sin pensarlo, que nos han enseñado y acompañado en nuestro periplo por la ciudad y sus alrededores y a los que damos las gracias por todo, esperando poder corresponderles de la misma manera en un futuro (gracias Gerald y Merlyn).

En cuanto a la ciudad no hay mucho que contar. La plaza de Armas con su iglesia con fantásticos vitrales sobre todo por la noche y su fuente, los paseos por el puerto (no muy recomendable por la noche) y el frenético movimiento de gente de todas partes comprando vendiendo e intercambiando mercancía. Lugar ideal para disfrutar de un esplendido ceviche de Dorado del Amazonas o de chicharrón de pescado con yuca acompañado de cerveza San Juan o Ucayalina, que por cierto, no recordaba haber bebido tanta cerveza como aquí desde hace ya mucho tiempo (tu culpa Gerald).

En realidad lo mas bonito de visitar se encuentra en la laguna de Yarinacocha a tan solo 10 kilómetros del centro de Pucallpa y a un pequeño paseo desde nuestro hotel, desde donde salimos en una barca a motor con un guía a visitar los alrededores y ver que animales podríamos ver. Lo cierto es que sin salir apenas de la laguna pudimos ver montones de Osos Perezosos (dificilísimos de ver en el resto del mundo) y conseguimos tener en nuestras manos a uno que estaba cerca de la orilla del río, vimos y aprendimos a llamar a los Bufeos o delfines de río que se asomaban curiosos al rededor de nuestra barca aunque con mayor timidez que sus familiares del agua salada, martines pescadores, disfrutamos de la compañía de una sociable y curiosísima nutria que me mordió un dedo por acercarme demasiado y a la que también podíamos llamar para que se acercara, vimos monos de 5 o 6 clases, anacondas de mas de 6 metros, notábamos los remolinos de pirañas en el agua que se hacían notar por su cantidad y su bullicio. Fueron dos horas que gracias al fantástico guía Edy Huanio Naldez (eddyelsorprendente@hotmail.com. Telf. 9849731) se nos pasaron rapidísimo y por solo 7 US$.

Por la carretera del aeropuerto también se encuentra el llamado parque natural, que es una especie de zoológico muy rudimentario donde se pueden ver en cautividad muchos de los animales que ya habíamos visto y algunos que se encuentran mas profundamente en la selva si bien lo que es realmente curioso es que además de los animales de las jaulas es normal ver que fuera de las mismas hay animales salvajes de las mismas especies que los de dentro tratando de sociabilizar y en ocasiones robar los alimentos de los enjaulados. Curioso fue un jaguar que me robo mi botella de agua de la mano y dio un autentico espectáculo de fuerza y soberbia pero sin agresividad.

Hay lugares que sin pretenderlo se convierten en bastión del buen hacer y del bien estar, y quizás por nuestra despedida del continente por ahora, al haber recibido aquí la noticia y preparado nuestra marcha para mañana mismo, por la buena gente que aquí dejaremos atrás junto con la dejada en Iquitos a los que siempre llevaremos en nuestro corazón, podemos decir que para nosotros Pucallpa es un lugar fantástico para visitar.

Hay un anuncio de un refresco local que en su eslogan dice que dejemos sacar la selva que llevamos dentro y para nosotros esa selva la llevaremos siempre con nosotros.

Un saludo a todos por ultima vez en estos diarios tan seguidos y quizás pesados para algunos pero que se han convertido para nosotros en el nexo de unión entre los que son y los que fueron., Los que fueron, gracias a estas letras ahora volverán a ser y como decía miguel ríos en su canción; a veces el regreso es solo la forma de llegar, y los que han sido, a buen seguro volverán ser en un futuro. Recuerdo años atrás que inicie mi viaje buscando respuestas a la vida que vivía y será ahora cuando sepa si encontré las respuestas o si tendré que seguir buscando.

7 de febrero de 2006. Iquitos (Perú)

Tras nuestra llegada ajetreada debido al cargamento de Cocaína que viajaba en el barco en el que veníamos, nos quedamos un poco pensativos en los motivos que un agricultor puede tener para arriesgarlo todo en su vida, su futuro y el de sus familiares para trasportar coca de un lugar a otro, ya que no es muy difícil adivinar que quien lo trasportaba era únicamente el agricultor, pobre y sin posibilidad de cambiar de posición en la vida y que quien de verdad posee los contactos, la malicia y el conocimiento de la cocaína como droga es el intermediario que compre el cargamento en la ciudad y lo convierta en la letal droga. Desafortunadamente esta situación al parecer se repite con mucha frecuencia en la zona y según cuentan la selva esta llena de plantaciones de esta planta administrada no por organizaciones amplias y mafiosas sino por agricultores independientes que ven en esto un ligero aumento de sus ingresos puesto que el precio de venta del producto no es muy superior al de cualquier otro producto de la tierra.

En fin, no soy un entendido en este tema ni tengo interés en el así que pasare a lo que a mi me interesa de verdad, que es conocer el lugar.

Siguiendo las indicaciones de la guía Lonely Planet buscamos alojamiento en los locales recomendados ahí quedándonos en el Hotel Lima en C/ Prospero 549 telf. 235152 el cual por 6 US$ ofrece habitación doble con baño, ventilador y televisión por cable, si bien las habitaciones son un poco desastrosas por falta de mantenimiento, aunque la relación calidad precio nos pareció muy adecuada. Realmente por menos de 20 US$ hay muchísima oferta, e incluso hoteles de lujo para los más exigentes superiores a los 100 US$.

En cuanto a la ciudad tiene una dilatada historia de prosperidad y decadencia habiendo sido fundada por Jesuitas en la época de la colonia para resguardarse de las tribus de indios amazónicas que no tenían el más mínimo interés en ser convertidos al cristianismo. Posteriormente a finales del siglo 19 (XIX) el descubrimiento del caucho de los árboles y su explotación a nivel mundial convirtió la ciudad en una de las más ricas del planeta teniendo para entonces su primera época de apogeo. Los señores del caucho hacían descarada ostentación de su poderío monetario y desarrollaron una bella y cuidada ciudad en el medio de la nada, sin embargo la extracción de las semillas y el desarrollo de inmensas plantaciones de caucho en lugares mas accesibles hicieron que el interés en la selva y su difícil acceso dejara a la ciudad a su suerte durante muchos años hasta que muy recientemente la fiebre del petróleo en la selva ha vuelto a dar un empujón de desarrollo a la ciudad siendo hoy en día una bella ciudad totalmente desarrollada, bien cuidada con una gente maravillosa y un clima privilegiado, siendo necesario muchas veces pararse y recordar que la ciudad comunicada mas cercana se encuentra a tres días en barco, ya que esta es la mas grande ciudad del mundo no comunicada por tierra con el resto de la civilización.

Lo primero que hicimos fue dar un paseo por sus calles, su amplia plaza y su bello malecón con vistas al Río, repleto de bares, con su feria de artesanías y un montón de gente caminado, sentados en sus bancos o terrazas de restaurantes y bares.

En la plaza de armas se encuentra la oficina de turismo de visita obligada donde nos indicaron los múltiples lugares de visita y siguiendo sus instrucciones llegamos al mercado loca situado junto y dentro del barrio de Belén, donde ya todo cambio totalmente, aquí se perdió la glamurosidad de la ciudad, aquí se perdieron las limpias calles cambiándose por zonas fangosas sin asfalto donde los pies se embarran, aquí vimos peces locales pescados artesanalmente, plantas y animales de lo mas variopinto producto de las cazas y cosechas traídas de los mas alejados rincones de la selva, vimos vender y comer ratones de campo, un roedor mayor llamado Cui que ya habíamos visto en Ecuador, serpientes, anacondas para comer y la piel de la anaconda para coleccionar, pirañas vivas y muertas, monos vivos para ser mascotas y monos muertos para comer, plantas para brujería y brebajes de lo mas variado como uno que nos ofrecieron a probar llamado SVSS (SIETE VECES SIN SACARLA) destinado a las parejas para incrementar su libido. Toda la sabiduría Shamanica envasada y lista para llevar a los hogares de los lugareños y extraños que se atreven a usarlo. Aquí conocimos a Luis, un guía local de 23 años, con una mujer y varios hijos que se dedica principalmente a pasear en su canoa a remos a los turistas por una zona de Iquitos llamada Belén... A esto dedicare luego un párrafo para intentar narrar algo sencillamente inenarrable.

Al principio desconfiamos de el ya que nos abordo en la calle y nos estuvo siguiendo por todo el mercado, sin embargo al final se gano nuestra confianza y le permitimos ofrecernos sus servicios.

Belén es lo que algunos llaman la Venecia del Amazonas aunque todo parecido con la realidad es pura coincidencia (ver fotos). Se trata de casas de madera de lo mas humilde, con techos de palma entrelazada según dicen los guías al mas puro estilo local, sin embargo debido a las crecidas regulares del río Amazonas y todos sus afluentes debido a la época de lluvias en los andes, los terrenos donde están estas casas se inundan.

Esto no es algo inesperado ya que estas casas se encuentran construidas sobre troncos de una madera que flota mucho y cuando el nivel del agua sube, las casas flotan con todos sus enseres dentro manteniéndose secos y sin mayores problemas. Para esta forma de vida, se necesita toda una infraestructura alrededor que permita la movilidad de las personas que careciendo de recursos, también carecen de vehículos. Es por ello que existe toda una red de canoas fabricadas en tronco de árbol hueco que lleva y trae a modo de taxis a remo, las lanchas para mercancías tienen motor y sus gasolineras aquí llamadas "grifos" flotan de igual manera. Los vendedores ambulantes e incluso los restaurantes se encuentran sobre canoas que se desplazan continuamente entre los "aguataxis" que van y vienen vendiendo sus productos para consumir en el lugar o para llevar envueltos en flamantes hojas de plátano.

Todo puede parecer muy bohemio e incluso bonito sin embargo la parte negativa es la higiene entre otras cosas. Los mosquitos al atardecer y por las noches y todas sus enfermedades son un problema, los aseos no existen y las necesidades se hacen en el río, donde también se bañan e incluso sacan el agua para cocinar o beber una vez cocido. De hecho no es raro ver hombres y mujeres bañándose desnudos o semidesnudos en el borde de sus casas flotantes, niños pequeños nadando y jugando en el agua frente a sus casas y un montón de cosas curiosas mas. Este agua también es usado para lavar ropa... Para mi fue un autentico shock ver todo esto y me tuvo varias horas después de salir de la zona pensando y meditando sobre la miseria de esta gente y lo que un ser humano es capaz de soportar y adaptarse.

Luis también nos contó que aquí los hombres y mujeres iniciaban vidas conyugales a los 14 o 15 años puesto que como no pueden estudiar, rápidamente se adentran a la selva a buscar una zona donde plantar y cultivar para su sustento y rápidamente se fabrican una casa y buscan mujer de su misma edad.

Al día siguiente nos marchamos a la comunidad indígena donde vive parte de su familia a dos horas en barca llamado Aucayo donde nos recibió un inmenso cartel en español e Ingles dando la bienvenida. Aquí la gente vive en una mezcla extraña de civilizaciones entre lo que nosotros conocíamos y lo mas ancestral en el tiempo. Es un lugar donde el dinero no sirve para nada, ya que los productos no se venden sino que se cambian, el primer lugar del mundo que yo conozco donde no pude comprarme una coca cola, un lugar en que la gente vive en casas de madera con techo de paja, duerme en el suelo o en hamacas, cultivan su cosecha y cazan y pescan para comer, un lugar donde algunos pueden criar gallinas y solo los que mas recursos tienen se pueden permitir el lujo de tener un cerdo.

Aquí el tío de Luis nos agasajo con una bienvenida que me abochornaba ya que fue para ellos un gran honor poder compartir su casa con gente tan "estimada" como nosotros. Luego nos acompañaron bajo la lluvia incesante a recorrer la comunidad donde en sus ???calles??? tenían una zona central de cemento por donde poder caminar sin tener que tener el agua por encima de los tobillos y a salvo de los animalillos de la zona ya que todo el mundo camina descalzo y no existen los vehículos.

Comimos sobre las 14.00 p.m. ya que tuvimos que conseguir una gallina negociada con unos vecinos para que cocinaran algo sólido, con el agua del río y un poco de pasta y yuca. Sin duda fue una situación fuera de lo habitual y difícil de conseguir en los tour comerciales que sin nuestro amigo Luis hubiese sido imposible de conseguir.

Después de esto regresamos en una lancha que hace las veces de transporte de la zona donde se desplazaban los lugareños a vender sus productos en el mercado. Esta gente carece de un conocimiento real de los precios del mercado debido a la no necesidad de dinero en sus lugares de residencia, sin embargo cuando su producción es excesiva o necesitan algo que no encuentran en su zona no les queda más remedio que enfrentarse con la cruel realidad de la sociedad moderna y sus inescrupulosos comerciantes.

Imagínense la traumática experiencia de una de estas personas que viajan mas de 10 horas con su mercancía y tras llegar a Iquitos al atardecer tiene que dormir o pasar la noche en la calle vigilando su mercancía para poder venderla en el mercado al día siguiente... Venta al mas pura estilo medieval de hace mas de 5 siglos que hoy en día sigue vigente en esta parte del mundo.

Cuando ya estábamos cerca de Iquitos los llamados rematadores subían a nuestra embarcación a embaucar a los mas desprevenidos o inexpertos comprando los productos mucho mas bajos del precio de venta en el mercado ofreciéndoles un negocio rápido y sin complicaciones donde solo los rematadores ganan y donde los productores ganan a veces menos de la mitad del valor real de su producto.

Una mezcla de culturas, una mezcla de modos de vida donde unos y otros mantienen sus ritos, creencias y formas de vida asomándose con prudencia y desconfianza al mundo de sus vecinos. Un mundo completamente nuevo para mí que ni imaginaba que pudiera existir.

La excursión finalizo con el pago de unos 30 US$ a Luis aparte de los gastos de pasajes y comidas que tristemente no fueron utilizados para mejorar un poco la vida a su familia, sino que como vimos al día siguiente solo sirvió para que se emborrachara y perdiera la mayoría de sus ingresos en diversión.

Mucho para pensar después de lo vivido... no hay duda.

Otro día nos aventuramos a los confines de la Tribu Bora, provenientes del alto amazonas hoy conservan en parte sus costumbres cerca de Iquitos navegando menos de una hora entre varios afluentes del amazonas en una especie de laberinto acuático donde nos recibió uno de sus representantes vestido únicamente con una especie de falda de paja y un sombrero ceremonial con algunas plumas de Loro. Tras desembarcar en medio de una insistente y fina lluvia al más estilo amazónico nos acompaño a la maloca (construcción de madera sin paredes y con solo un techo de paja) de su tribu donde otros integrantes nos mostraron parte de sus tradiciones y sobre todo sus artesanías. Ahí tanto los hombres como las mujeres vestían de forma similar manteniendo tanto los hombres como las mujeres el torso y pecho al aire. Desafortunadamente la cercanía a Iquitos y su "modernidad" han traicionado sus costumbres de manera que yo pienso que si sus antepasados los vieran se volverían a morir de la vergüenza, ya que el gusto por el dinero fácil les ha perdido su moral y principios. Para que se pueda entender quizás algunos datos. Colaboración Obligatoria para la tribu al llegar 3 US$, ver sus bailes y escuchar su música con tambores 15 US$, propina por sacarse fotos 0.50 US$ por foto, artesanías hechas manualmente con semillas de árboles, troncos, y huesos de anaconda o de otros animales, 2 o 3 veces mas caros que por el mismo producto en Iquitos. Nosotros habíamos llevado dulces para los niños pensando que quizás seria algo nuevo o escaso para ellos, pero nos dimos cuenta que ni caramelos ni ropa usada ni nada... el gusto por el dinero hace que si uno de despista el viaje sea mas caro que ir a Disneyland. Por cierto, los precios son por persona... En nuestra experiencia personal pagamos el dinero de aporte y compramos una pulsera y un bolso hecho con la corteza de un árbol muy bonito, no dimos propina a niños por convicción en contra del trabajo infantil ni pagamos por los bailes y música... Nos pareció excesivo por el precio pedido y nos quedo la idea de que quien venga por primera vez aquí sin haber visto previamente la realidad de una verdadera comunidad indígena local, se llevaría una muy mala impresión.

La excursión por la zona nos hubiera llevado a otra tribu similar y a un serpentario cercano sin embargo como ya nos habían avisado de que encontraríamos lo mismo en cuanto al amor al dinero que con los Boras preferimos ir al Amazonas y salir de los afluentes para ver los delfines rosados.

Un lugar que nos gusto mucho y donde disfrutamos sobremanera fue en las inmediaciones del balneario de Quistococha. Un lugar donde uno puede bañarse en una preciosa laguna a salvo de las pirañas y los cocodrilos y donde se puede disfrutar de un autentico paraíso natural. Aquí pasamos todo el día y eso que ni metimos los pies en el agua, sin embargo vimos y en ocasiones acariciamos a monos de unas 7 u 8 especies diferentes, Jaguares, Tigrillos, Pumas, Anacondas (una amaestrada nos permitió fotografiarnos con ella), Cerdos de monte, Aves como loros y papagayos, castores y nutrias y tantas y tantas diferentes especies que ni recuerdo sus nombres, aunque sus fotografías las guardare en mi álbum personal. Nos sorprendió mucho que algunos de los animales que consideramos peligrosos eran considerablemente mansos y amigables y lejos de huir nos permitieron acercarnos incluso a distancias poco prudentes e incluso algunos nos permitieron tocarlos con la misma curiosidad por nosotros como nosotros por ellos aunque no teníamos nada para darles de comer, sin embargo viejos conocidos como el mono cara blanca, truhán y travieso como ningún otro, se mostró especialmente agresivo.

En cuanto a la ciudad como tal, reitero mi total sorpresa al encontrarme un lugar tan agradable en el medio de la selva donde cada noche paseábamos a la orilla del amazonas por el malecón y nos refrescábamos con una cerveza Pilsen bien fría. Donde pasamos toda la noche de fiesta un sábado por la noche en una discoteca llamada "Berimbau" por tan solo 25 US$ dos personas con barra libre de cerveza. Donde hemos conocido gente espectacular para salir a cenar, para ir de fiesta y para el día a día. Tanto me ha gustado el lugar que si en un futuro pudiese elegir un lugar del mundo donde vivir, creo que este seria uno de los candidatos a tener en cuenta.

Para salir de la zona no regresamos al punto de partida, sino que la ciudad de Pucallpa será la encargada de recibirnos a la salida de esta salvaje y agreste zona selvática, y aunque la localidad esta aun en plena selva Amazónica, ya es un gran puerto fluvial y una gran ciudad la que nos recibirá.

Para ver y conocer las mejores opciones de viaje nos acercamos varias veces al puerto principal de Iquitos a ver el funcionamiento del mismo, como conocer los buques y aprender un poco ya que nos comentaron que la oferta es amplia y variada. Para viajar desde Iquitos a Pucallpa podríamos decir que hay dos opciones. Una es la mas utilizada con los buques Henrry que van numerados según su orden de puesta en funcionamiento al que se añade el buque Don Segundo que es el mas grande de todos y por otro lado, todas las demás empresas que le hacen competencia a la flota Henrry. Los Henrry son todos similares no siendo nada fuera de lo normal y cuestan 23.5 US$ en hamaca y 38 US$ en camarote por persona, aunque a diferencia del buque en el que vinimos aquí todo el barco es clase turista y va hasta los topes. Por ello para este viaje elegimos camarote, que aunque más caro entraba dentro de nuestro presupuesto si tenemos en cuenta que el viaje dura casi 6 días de navegación continua por el Amazonas en contra de la corriente, y con el precio del pasaje esta incluida las tres comidas diarias.

En cuanto al resto de buques que no son de esta compañía, los precios en hamaca son un poco más baratos, y donde se encuentra la diferencia es en los camarotes que encontramos desde algunos feos y cutres hasta lujosos de precios desorbitados (el más caro .150 US$). El gran problema se encuentra que mientras que los Henrry salen casi siempre el día que anuncian, los de la competencia al tardar mas en ocuparse pueden tenerte en puerto varios días sin salir. Concretamente en nuestro caso, teníamos una buena opción con el buque Masada I, que el miércoles nos dijo que salía ese día sin falta y cuando al final desconfiamos y elegimos la empresa Henrry en el buque Don Segundo el viernes a las 19.00 p.m. aun estaba en puerto esperando llenarse.

Lo bueno de esperar a que salga el buque es que puedes instalarte en tu camarote o en tu hamaca los días que sean necesarios previos a la salida y si uno se anda listo, puede dormir en el barco una o dos noches antes de la salida y ahorrarse el hotel, como hicimos nosotros que dormimos una noche gratis en nuestro camarote con vistas al Amazonas.

En cuanto al viaje en si, nada parecido a nuestra venida desde Yurimaguas. Puesto que aunque teníamos camarote, nos pasamos casi todo el tiempo fuera mas a gusto con el airecito fresco tumbados en la hamaca con el resto de las 250 personas que viajaban en el mismo piso que nosotros... Es decir... una verdadera aglomeración. Los baños tampoco estaban siempre libres y limpitos puesto que para toda la tercera planta había solo 6 baños y 6 duchas. Desde luego este viaje es algo que no puede tomarse a la ligera, primero por la incomodidad debido a la aglomeración, después los mosquitos por la noche, el calor infernal durante el día que no se apacigua con el poco aire que entra a camarotes y cubiertas, la mala y escasa comida que hace necesaria una ayuda para poder alimentarse equilibradamente, la falta de agua mineral a bordo con las comidas y el alto precio de los refrescos. Nada parecido al corto y placentero viaje desde Yurimaguas a Iquitos. La noche del Domingo al Lunes sobre la 01.00 de la madrugada una lancha pequeña armada hasta los dientes estaba esperando al buque entre los matorrales del borde del río para asaltar el barco y robar dinero y pertenencias valiosas de los que viajábamos en el, sin embargo la gran sorpresa nuestra fue que el buque llevaba vigilancia armada y tras cruzar unos breves disparos, todo volvió a la normalidad y los piratas desistieron afortunadamente de su actitud. Después nos enteramos de que estos asaltos a los barcos son mucho más habituales de lo deseable y por eso esta compañía naviera pone vigilantes armados en todos sus barcos. Lo que yo me pregunto es donde estará el ejército y la policía que no protege vías de comunicación tan transitadas como este río.

La parte buena ha sido que el buque ha conseguido ir mucho mas rápido de lo habitual llegando a su destino casi un día antes de lo esperado lo que nos ha subido los ánimos sabiendo que podríamos dormir bien y comer de verdad antes de lo esperado. También hemos conocido a mucha gente que ha compartido sus experiencias con nosotros, mostrándonos algunos de los secretos de la selva, sus leyendas, sus tradiciones y sus demonios, e incluso otros viajeros nos han animado a seguir adelante conociendo este enorme país. Curiosa es la situación de gente que hemos visto en Colombia, por Ecuador y anteriormente en Perú y que al volvernos a encontrar en nuestro camino creamos unos curiosos lazos fraternales muy intensos a pesar de no conocernos de nada. Solo nos une el placer de viajar a pesar de que con total seguridad nada más tengamos en común.

Una reflexión de estos días es sobre los sacrificios que se tienen que hacer cuando uno se plantea la posibilidad de un viaje de larga duración como este. Habitualmente el dinero y la logística relacionada también con el dinero, como cuanto costara la comida, el hotel, que pasara si uno se pone enfermo, etc., sin embargo ahora que ya he pasado por tantas y tan variadas circunstancias he descubierto que lo que de verdad duele y pesa mas que cualquier otro asunto, es la cantidad de cosas que se dejan atrás. De hecho hasta las cosas menos buenas e incluso malas cuando pasa el tiempo dejan de ser tan malas para pasar a convertirse en añoranzas de otros tiempo.

Esta reflexión viene al caso puesto que desde que comencé a cruzar los andes peruanos en particular y múltiples ocasiones anteriores en general, el precio pagado desde el punto de vista afectivo es saldado con creces por los momentos y experiencias vividas. Momentos que ni en los mas optimistas propósitos durante el planteamiento del viaje pude imaginar que me llenaran tanto. Obviamente no todo es tan intenso como estas últimas experiencias pero esta y todas las que van saliendo compensan esos sentimientos dejados atrás.

Solo Pucallpa nos queda de cuenca Amazónica y luego serán los Andes los que nos acompañen, ya que aunque llevamos ya un mes en Perú aun no hemos comenzado las rutas turísticas tradicionales y este país aun tiene que ofrecernos mucho

Hasta entonces seguiremos disfrutando de la vida, de los monos por todas partes, plátanos maduros, pescadito de río, anacondas y este calor que lo envuelve todo. Espero que os haya parecido ameno leer estas líneas que forman parte de unos días más en nuestras vidas con mucho cariño.

Un saludo a Todos.

26 de enero de 2006, Navegando por el Amazonas

Si hay algo que nunca podré olvidar, sin duda es el primer atardecer navegando por el Amazonas.

Sin embargo no ha sido tan fácil llegar hasta aquí. Desde Chachapoyas tuvimos que viajar 3 horas hasta Pedro Ruiz en un microbús que nos costo 9 dólares por un camino sin asfaltar en su mayoría pero en un estado medianamente aceptable. La última parte discurre a la vera del río Marañón que en esta parte forma rápidos endiablados y entretienen hasta que llegamos de nuevo a la civilización. En Pedro Ruiz comimos rápido y esperamos a que alguno de los buses que vienen de Lima con mas de 18 horas de viaje tengan espacio para llevarnos, y sin duda tuvimos suerte porque el primero que paso tenia dos espacios y nos puso en Tarapoto en unas 6 horas mas cobrándonos otros 9 dólares por ser un bus de lujo, con asientos cama, televisiones por todas parte, baño y azafatas o terramozas como las llaman aquí. Si el bus hubiera sido convencional el precio se hubiese reducido a 7 US$.

Lo cierto es que llegamos a buena hora para poder encontrar un hotel rapidillo donde pasar la noche (Hotel Amazonas. 7 US$) para recorrer de una vez el último trayecto del viaje.

Así fue que al día siguiente a las 10.00 a.m. salimos en un taxi compartido por el difícil camino de tierra que separa Tarapoto de Yurimaguas. En medio de la selva pasando por las ultimas colinas de los andes en medio de un barrizal increíble y 5 personas adultas con sus respectivos equipajes en un boyota estrecho que sin tracción a las 4 ruedas y patinando a causa del barro como si fuera una patinadora de hielo intento llevarnos sin novedad hasta la orilla del río.

Lo lógico que tenia que pasar ocurrió y ahí en la mitad de la nada, el coche se averió por un problema con la bomba de la gasolina, sin gasolineras, sin talleres, sin repuestos y sin ayuda de nadie... Así fue que tras varios intentos infructuosos de lograr que el vehículo funcionase, se encontró la única solución posible que fue utilizar un envase de 5 litros de agua lleno de gasolina en alto y con una manguera, hacerle llegar la gasolina al sistema de inyección. De esta manera lograríamos que llegase el combustible sin sistema de bombeo. Aunque en la practica esto supuso tener que atar a la ventanilla delantera la garrafa y el que iba delante tenia que sujetarla todo el camino. Además que cada media hora el combustible se terminaba y había que desmontarlo todo y sacar gasolina del depósito para volver a llenarlo.

Al final llegamos sin mayores problemas una hora mas tarde, sumando en total otras 5 horas más para hacer solo 140 km.

Según nos bajamos del coche fuimos directos al puerto para ver si lográbamos encontrar un barco, ya que estos barcos no son regulares y salen solo cuando les va bien salir, y justo cuando entrábamos al puerto salía el barco dirección a Iquitos.

Desafortunadamente no pudimos rematar el día montándonos a ese barco, sin embargo había otro esperando para salir al día siguiente lo que nos permitió relajarnos un poco y conocer un poco las posibilidades de viaje. Ahí nos explicaron que la mayoría de la gente viaja en el segundo piso en hamacas que cada cual lleva y se incluye la comida de los dos días de viaje pero que cada uno debe llevar su cubierto y su plato. Esta cubierta esta encima del motor y de la cubierta de carga, con sus olores y ruidos. Viajar aquí tiene un precio de 15 US$ aunque existe otra posibilidad viajando en el tercer piso lejos de los olores, sin ruido y con comedor con asistente, cubiertos, platos, y comida algo mejor, etc... que se sube hasta los 30 US$. La ultima opción es la de viajar en camarote doble por 88 US$.

Nosotros decidimos la posición intermedia por ser la aparentemente más equilibrada considerando haber acertado de pleno sobre todo porque al viajar menos gente el equipaje viaja mucho mas seguro. Aparte de la ausencia de olores y ruidos provenientes de las vacas, cerdos y artículos varios que transporta el barquito y su endiablado motor.

Así fue que rápidamente nos subimos al barco a hacer posesión de nuestro huequito en la cubierta tercera donde nos permitieron pasar la noche previa al viaje con lo que nos ahorramos el hotel de esa noche.

Esa primera noche de mi vida durmiendo en una hamaca fue mucho mejor de lo que me imaginaba ya que dormí bien, cómodo y sin demasiadas interrupciones... De hecho los trabajadores comenzaron a hacer sus labores y a cargar el barco a las 6 de la mañana y yo no me desperté hasta las 10.00 a.m. Posteriormente paseamos por el pueblo conociendo los tres embarcaderos, los mercados e incluso alquilamos una moto por 2.5 US$/hora. Una curiosa moto china o india de 125 cc semiautomática con un sistema de cambio de lo mas raro, aunque una vez que se le coje el truco va bastante bien.

A las 14.00 ya estábamos en el barco dispuestos a zarpar según el horario oficial, sin embargo no fue hasta las 16.00 que por fin finalizaron las cargas y obtuvieron los permisos. En nuestra cubierta viajaban unos 20 pasajeros con los que ya empezamos a entablar conversación y camaradería, mientras que en la cubierta inferior había más de 250 personas en el mismo espacio. Realmente podía llamarse hacinamiento a la forma de viajar de esa cubierta, sobre todo teniendo en cuenta que no solo son los múltiples olores y sonidos humanos los inseparables compañeros de viaje, sino que los sonidos de los cerdos, vacas, gallinas y algunas especies mas, acompañados de sus olores también hacían compañía al estrepitoso sonido del motor Volvo de la embarcación, todo ello proveniente de la cubierta de carga.

Este primer día de viaje aunque breve por las pocas horas de sol, fueron muy intensas, buscando animales en la selva ribereña, escuchando los sonidos de las aves y algunos mamíferos, mirando al agua para deleitarnos con su corriente, colores, intensidad, anchura, etc... Poco a poco la anchura se iba aumentando y su vegetación invadía inexpugnable todo a su paso hasta la misma orilla del río. De vez en cuando podíamos divisar entre la espesura algún techo de palma entrelazada dando paso a su espacio de terreno dedicado a la agricultura o ganadería en la mayor parte de subsistencia. Solo cada mucho tiempo podíamos ver una agrupación de casas en la orilla correspondiente a las múltiples comunidades indígenas que desde ya hace mucho tiempo han tenido contacto con la sociedad occidental e incluso han acogido como suyas algunas de estas costumbres. Es en estos momentos cuando pienso en la cantidad de comunidades lejos de los ríos principales en los que aun no se habrá hecho contacto directo entre el mundo que nosotros conocemos y los de tribus ancestrales.

Ese primer día termino para nosotros con un atardecer lleno de colores y tonos calidos de un gran sol de tonos rojizos reflejándose en el ancho y voluptuoso río Huallagas. La lluvia tropical ayudo a refrescar la noche y viendo una película en los televisores del barco nos quedamos dormidos en nuestras hamacas sobre las 21.00 p.m.

El día siguiente comenzó diferente en muchas cosas. El barco había pasado la noche navegando a oscuras y ayudado solo por una linterna para ver los márgenes laterales del río, mientras dormíamos habíamos pasado la desembocadura del río Huallagas al río Marañón y este ahora es aun mas ancho y la vegetación mucho mas espesa. Este día lo pasamos muy entretenidos ya que las comunidades indígenas están muy próximas unas de otras y utilizando el cauce del río como medio de transporte este barco se convierte en la espina dorsal de este comercio, embarcando y desembarcando animales, pescado y frutas de lo más variopinto continuamente. La gente sube y baja, se embarca y desembarca mercancía en un frenético ir y venir sin un orden aparente, al menos para mi que solo observo. En ocasiones me da tiempo a bajar a tierra unos minutos y ver de cerca la gente y sus edificaciones, e incluso encontré una botella de Cocacola en la tienda de una de las comunidades que me hizo olvidar el sabor de los refrescos que vende el barco. No todo aquí son plantas animales e indígenas, para mi sorpresa he visto en varias ocasiones un ancho tubo cerca del río que me hacia sospechar de algo mas, siendo su confirmación unos enormes depósitos de petróleo sin refinar en el medio de la selva provenientes de varios pozos petrolíferos que desangran y contaminan este escaso bien paradisiaco de la selva Amazónica.

El desayuno o bordo consistió en un sándwich de pollo y otro sándwich vegetal acompañado de jugo natural de frutas y te, o café y la comida tuvo un primer plato de sopa con verduras y carne y un segundo de arroz, alubias (similares a los frijoles) y un guiso de carne muy rico.

Aun no hemos llegado oficialmente al Amazonas, que según los planes iniciaremos por la noche al juntarse el río Marañón, por donde navegamos ahora con el río que viene de Pucallpa sin embargo no perdemos la esperanza de poder ver algún delfín rosado de agua dulce, originarios y casi únicos del río Amazonas.

La noche comenzó temprano debido principalmente al calor húmedo y agotador del ambiente y sobre las 21.00 ya estábamos todos durmiendo esperando con impaciencia la llegada oficial del Amazonas. Esta esperada llegada comenzó a las 02.00 a.m. cuando el barco paro en un gran pueblo llamado Nauta a solo 40 minutos del gran río. En este pueblo tardaron mucho puesto que había mucha mercancía que sacar y también mucha gente que prefería bajarse aquí y seguir por tierra en la única carretera de la zona que une la ciudad con Iquitos, sin embargo nosotros seguimos en el barco despiertos hasta que el aumento de movimiento del agua nos indico que estábamos por primera vez en el comienzo oficial del río Amazonas, el mas caudaloso y largo del mundo.

En el punto donde se juntan todos los ríos el oleaje es muy considerable y nos acompaño el resto del camino ya que debido al volumen ingente de agua esta muy lejos de ser un pacifico río.

Pasada la emoción del momento volvimos a nuestras hamacas a continuar durmiendo hasta la mañana siguiente.

Nos despertamos sobre las 09.00 a.m. y tras un apetitoso desayuno en el comedor esperamos solo unos minutos más hasta la llegada al puerto de Iquitos.

Cuando pensábamos que todo había terminado, la policía anuncio que revisaría todo el pasaje y carga del barco encontrando entre los sacos de Arroz de la bodega un cargamento de Cocaína proveniente de la selva que alargo el desembarco aun mas revisándonos el equipaje aun dos veces mas antes de poder salir a tierra.

El viaje había terminado y estábamos en Iquitos, ciudad en medio del Amazonas solo accesible en barco o en avión y bordeada por los ríos Nanai, Itaya y el omnipresente Amazonas.

Con este viaje concluyo el segundo sueño y meta de este continente americano que es navegar, conocer y vivir la vida dentro del río Amazonas. El Mar Caribe ya quedo atrás y cumplió con creces las expectativas que tenia de el, y ahora el Amazonas deberá quedar tan bien como yo espero, ya que mis expectativas son muchas y amplias de el.

Un saludo desde el corazón de Perú, desde el corazón del Amazonas

25 de diciembre de 2005, Desde Cajamarca a Chachapoyas. Cruzando los Andes al Extremo.

El viaje hacia el Amazonas vía Yurimaguas tiene varias vías terrestres, siendo las mas común y utilizada la rápida y bien asfaltada que une Chiclayo con Moyobamba, sin embargo para nosotros la investigación y entendimiento de la cultura Inca y Peruana en General nos desvió de esta ruta internándonos en zonas algo menos inexploradas y con peores carreteras, sin embargo el encanto y los paisajes prometen ser mucho mas intensos, además de la aventura propiamente dicha.

El primer lugar que nos esperaba tras nuestra estancia en Trujillo fue Cajamarca. Donde hace unos cinco siglos cambio totalmente la historia del Perú.

Aquí fue donde Pizarro con solo 160 hombres engaño, capturo y ajusticio (en nombre de dios) al Emperador Inca Atahualpa quien con unos 40.000 hombres sucumbió ante los cañones y caballos que nunca antes se habían visto en esta parte del mundo. Los hechos y sus conclusiones seguro que podéis encontrarlos en libros de historia, así como sus interpretaciones que según de quien venga dirá que unos fueron los buenos o los otros. Lo cierto es que desde ese momento histórico uno de los mayores problemas de los colonizadores se elimino dando paso libre a las inmensas riquezas de oro y plata que aun hoy son las segundas mas importantes del continente y las sextas del mundo.

Para nuestra desgracia el único edificio Inca de la ciudad es el llamado cuarto del rescate donde Atahualpa fue hecho prisionero mientras le despojaban y robaban al Imperio Inca varios cientos de toneladas de metales preciosos. El resto de la ciudad es linda con su señorial estilo colonial y sus iglesias, plaza de armas central y sus modernas y empedradas calles, beneficiadas por los yacimientos de oro de las inmediaciones.

A las afueras de la ciudad de encuentran los llamados "Baños del Inca" que reciben su nombre de la historia que describe que era en estos baños termales precisamente donde el emperador Atahualpa estaba descansando cuando recibió las noticias de que los Españoles estaban llegando. El recuerdo de esta historia y el nombre es lo único recuperable de este lugar ya que hoy es un complejo turístico y sin demasiado interés histórico.

De aquí tuvimos que salir con prisas ya que a partir de ahora los transportes por las deterioradas zonas sin asfaltar que nos esperan se hacen de forma intermitente y como estamos en la época húmeda los caminos se quedan en ocasiones intransitables al paso de vehículos.

Como aquí pasamos solamente una noche y ni siquiera elegimos un buen hotel, no haré comentarios sobre ello, solo decir que hay mucha oferta en habitaciones de cama grande que oscilan entre los 6 y 9 US$ en plan sencillito o con todos los extras por unos 15 US$.

El viaje hasta aquí nos costo 4.5 US$ en un viaje lento entre montañas y acantilados con unas vistas de valles y horizontes envidiables durante unas 6 horas.

La siguiente ciudad del camino donde paramos se llama Celendín, en la autentica mitad de la nada y tras recorrer 5 horas de caminos sin asfaltar con barro hasta las orejas al borde del abismo y con múltiples derrumbes a causa de la lluvia. A pesar de lo peligroso del trayecto que nos hizo tardar esas 5 horas para recorrer los 115 kilómetros de camino, y dos sustos importantes al desplazarse lateralmente el bus a causa del barro, las vistas son impresionantes. Hay una cosa muy curiosa que nos ocurre en los últimos viajes y es que hemos visto ya tantas montañas, valles, acantilados y paisajes que uno a uno ya suponen por si solos un autentico paraíso que ya tanta belleza no nos hace efecto y apenas nos causa emoción. Es algo que me hace sentir mal, puesto que no hace mucho tiempo cuando veía alguna fotografía o reportaje en televisión donde salían vistas como las que últimamente tenemos a diario, no podía apartar la vista de ello. Hoy sin embargo, que afortunadamente ya no es una fotografía o reportaje sino la mas pura realidad el exceso de belleza me esta saturando hasta el punto de apenas valorarlo.

Debo hacer notar que apenas hace dos días estábamos en el puro desierto a la orilla del mar, sin embargo en los dos días de viaje hasta ahora, hemos dejado atrás el desierto, y la humedad de los andes ha cambiado el paisaje y la temperatura quedando lejos de imaginar que en unos pocos kilómetros mas, que serán varios días aun de viaje encontraremos la mayor selva del mundo.

En cuanto al motivo para llegar y dormir en esta ciudad es que siguiendo esta ruta, solo hay dos transportes a la semana siguiendo la ruta que nosotros llevamos, saliendo unos pequeños buses solo los jueves y domingos hacia la ciudad de Chachapoyas tras unas 15 horas de viaje en lo alto de los andes, aunque este horario varia hasta las 24 horas dependiendo de lo transitable del camino por las condiciones metereológicas.

Para dormir elegimos el mas lujoso de los hoteles de la ciudad en el Hotel Amazonas (C/ Dos de Mayo 316. Telf. 855093) que por 7,5 US$ nos ofrece una amplia y bonita habitación con baño, agua caliente y televisión.

Para viajar desde Celendín a Chachapoyas solo hay una compañía llamada Virgen del Carmen en C/ Cajamarca 247 y sin número de teléfono, así que no se pueden hacer las reservas con antelación. (12 horas de viaje estimadas por 9 US$)

El nombre de la empresa de transportes Virgen del Carmen podría ser perfectamente un anticipo de a quien debe encomendarse uno ante el del viaje mas extremo de toda mi vida.

El vehiculo utilizado en una furgoneta Mercedes Benz que si los señores de Mercedes conocieran que viajes hace uno de sus vehículos por esta parte del mundo se sentirían muy orgullosos. No tiene tracción a las cuatro ruedas y los neumáticos no son para ir por el campo, sin embargo todo el trayecto se realiza en pistas llamadas trochas sin asfaltar y que ni siquiera puede llamarse camino. Estas trochas suben los Andes hasta alturas superiores a los 4.000 mts donde la respiración se hace lenta y sin apenas oxigeno, y baja de nuevo hasta los valles, para posteriormente volver a subir una y otra vez. Obviamente estos caminos son muy precarios, hechos todos al mismo borde del precipicio con anchuras en ocasiones que a veces el vehiculo quedo con alguna rueda en el aire. Debido a esta precariedad tuvimos que bajarnos en repetidas ocasiones del vehiculo y pasar caminando tramos de la vía unas veces para aminorar el peso del vehiculo y evitar el hundimiento del camino, otras veces porque el riesgo de caer era tan alto que para evitar muertos o heridos pasaba el conductor solo con la furgoneta y los pasajeros aparte si todo había ido bien.

Lo mas impresionante fueros los tres aludes de piedras, roca y tierra que cortaron el camino delante nuestro debido a las lluvias y que tuvimos que quitar entre todos a mano y ayudados únicamente con un pico y una maza. Ahí ayude picando con el pico y la maza grandes rocas, quitando piedras y tierra con las manos y como fuera necesario.

Realmente la experiencia fue algo sin igual en mi vida y seguramente nunca vuelva a tener oportunidad de vivir otra experiencia igual.

Lo mas curioso es que a pesar de las 15 horas de viaje para unos 200 kilómetros el viaje no se hizo especialmente pesado, debido supongo a lo entretenido del mismo donde no tuvimos mucho tiempo para aburrirnos.

El paso por las zonas de mas de 4.000 mts fue especialmente dificultosa principalmente por el llamado mal de altura que hizo que a pesar de estar sentado y sin practicar ningún tipo de esfuerzo, la sensación es como la de tener asma, sintiendo que a pesar de respirar con naturalidad, falta el aire y uno de ahoga. Imagino que el conductor estará acostumbrado a estas alturas ya que recuerdo que para mi la concentración mas básica en cualquier pensamiento era un autentico esfuerzo.

A las 02.00 de la madrugada llegamos a la capital de la provincia del Amazonas, llamada Chachapoyas, sanos y salvos y con la agitación lógica después de vivir una experiencia como la pasada y haber salido entero para contarla.

Llevamos ya 3 días de viaje para llegar al Río Amazonas, sin embargo aun estamos muy lejos y queda mucho por ver y recorrer.

Un saludo a todos desde Chachapoyas.

16 de diciembre de 2005, Trujillo (Perú)

Hay dos cosas que pasan por mi mente ahora que estoy entrando en Perú y que no tengo manera de quitarme de la cabeza. La primera es el Amazonas y la segunda la Ciudad perdida de los Incas en Machu-Pichu y las líneas de Nazca. Por ello, todo esta encaminado a llegar a ambos sitios, sin embargo moverse en este país tiene sus dificultades y hay que tomárselo todo con mucha calma ya que Perú es tan grande como Portugal, España y Francia juntas y lo que en el mapa parecen dos puntos cercanos pueden suponer 10 horas de viaje.

Además de las distancias hay que tener en cuenta la orografía condicionada del país, ya que las corrientes secas y calidas del Pacifico en esta parte del mundo hacen que la zona costera sea el desierto mas seco del mundo, mas árido que los desiertos de Sahara, que los Desiertos de Arizona o los de cualquier otro lugar del planeta, aunque el punto mas seco se encuentra en la zona norte de Chile, que por cierto es la continuación del de Perú.

Como punto central se encuentra la cordillera de los Andes con nieves perpetuas y picos altos y tajantes llenos de acantilados y con algunos glaciares perpetuos que dicho sea de paso, aleja este desierto costero del paraíso amazónico que comienza al otro lado de las montañas, ya que son precisamente estas altas y heladas montañas las que alimentan los ríos que forman el amazonas y toda su gigantesca cuenca de influencia.

Por estas dos razones, estimamos que nuestra estancia en el país será superior a los dos meses y muy próxima a los tres.

La primera meta por cercanía en el mapa es la ciudad de Iquitos en el mismísimo centro del amazonas, donde solo se puede llegar tras varios días de navegación por el río o en avión, sin embargo teniendo en cuenta las distancias y orografía antes mencionada, el viaje lo planificamos sin prisas recorriendo algunos puntos de interés intermedio.

El primer lugar que nos encontramos es precisamente Trujillo. Tercera ciudad del país, en medio del desierto y con unos 750.000 habitantes.

Para llegar aquí desde la frontera tuvimos que desplazarnos primero a Tumbes y desde ahí buscar la línea de buses que nos llevara por las 10 horas que nos separaban de Trujillo. En tumbes volvimos a encontrarnos con la picardía Peruana, ya que al llegar pedimos a un muchacho de un motocarro que nos llevara a la empresa de buses que hiciera el trayecto, puesto que aquí no existen terminales de buses centralizadas y cada uno lo hace como quiere, puede o le da la gana. Esta viaje, nos costaba solo 1 sol (0.20 US$) así que nos subimos y nos llevo a la primera. Esta empresa ya no tenia plazas para ese día, así que el mismo muchacho del motocarro que amablemente nos esperaba fuera, nos llevo por el mismo importe a otra empresa que iba a Lima pero que quizás no llevaría también a Trujillo. En esta compañía nos indicaron que los buses iban directos y que no hacían paradas intermedias, pero nos indicaron la compañía que si que lo hacían donde también nos llevo el mismo muchacho que amablemente también nos estaba esperando. Curiosamente tres viajes después, tres pasajes después, y media hora después, el muchachito en cuestión, nos dejo por fin en la empresa que si que iba a la ciudad en cuestión y que curiosamente estaba a menos de 15 metros de donde nos habíamos subido inicialmente en el motocarro (maldito roedor el jodido muchachito).

Bueno pues con el asunto resuelto y con el tiempo justo, montamos a las 19.00 horas en un bus gigantesco (56 asientos), incomodo y sin baños que nos dejaría 10 horas después, a las 5 de la madrugada en Trujillo. No pude dormir mucho por el poco espacio para las piernas lo que acompañado de la inmensa luna llena que había, me permitió ver el desierto que nos rodeaba y disfrutar de la recta mas larga que jamás haya visto, ya que durante mas de 4 horas el bus no dio ni la mas mínima curva, ni ondulación, ni subida ni bajada... solo un vasto e inmenso desierto...

Al llegar a Trujillo, estábamos como si hubiésemos hecho el viaje caminado y con las mochilas y solo teníamos ganas de meternos a un hotel y dormir.

En la misma parada del bus nos subimos a un taxi y por 3 soles (0.90 US$) nos llevo a un hotel que el personalmente nos recomendó. Menuda mierda de recomendación y de hotel que nos llevo el jodido taxista... y seguimos con la maldita picardía Peruana. El secreto del hotel era que le pagaban una comisión de 5 soles (1.5 US$) que nos cobraban a nosotros de mas, así que tras ver el trapicheo que se llevaban y lo malo del hotel, les dejamos a ellos solitos arreglando sus cosas y nos fuimos caminado a buscar otro lugar. Cerca de ahí vimos un hostal de los que utilizan las parejitas para sus cosas íntimas como estábamos cansados, nos metimos ahí a probar suerte y descansar. Descansar ciertamente descansamos, porque nos hubiésemos dormido en la copa de un árbol, pero suerte ciertamente no tuvimos ya que a las 06.30 horas y ante la escasez de clientes normales se dedican a la limpieza con todo lujo de artefactos ruidosos y aunque les dijimos que estábamos durmiendo nos dijeron con total desfachatez que ya eran mas de las 06.00 y que ya era buena hora para levantarse. Además de eso, nos dieron papel higiénico con cuentagotas y al pedirle mas se negaron a darnos... Obviamente aquí se me salio el apellido (como dice mi hermana) y tras decirle amablemente pero con un ligero tono alto de voz que no importaba puesto que con las cortinas y las sabanas teníamos suficiente conseguimos otra "dosis" de papel higiénico adicional (bravoooooo.........)

Lógicamente para no gastarles mas papel higiénico tan preciado ni para modificarles las costumbres de limpieza mañanera les dejamos libremente en su soledad mas absoluta para que se metan por donde quieran sus maquinitas y se limpien después con el papel que les sobre, marchándonos a un lugar mas humano. Si queréis disfrutar del maravilloso lugar en cuestión, se trata del Hostal JR en C/ Jr. Union 324 telf. 293710 (darles recuerdos nuestros). Bueno en realidad no conseguimos encontrar un lugar adecuado hasta el siguiente intento ya que después dimos con un hotel donde piratean la señal del cable de la televisión y cada vez que quieres cambiar de canal se tiene que llamar a recepción para que cambien, pero si otro cliente del hotel o el vigilante quiere ver su telenovela preferida, cambia el canal y a tragar con lo que venga. (Grand Hotel en la misma calle). Finalizando con los hoteles, recomendamos el definitivo en Hotel Unión (C/Jr. Unión 122. telf 293775) que mejor situado que los anteriores y junto al centro histórico, da mas seguridad y cercanía a los paseos por la ciudad.

Aquí en la ciudad hemos aprovechado para ir al dentista aprovechando la fama de los odontólogos del país y sus bajos precios así que hemos pasado en total 6 días, aunque lo realmente importante para ver no esta solo en la propia ciudad, ya que el centro histórico se ve en un par de horas y no hay nada realmente destacable, siendo sus alrededores bastante diferente.

Para descubrir las zonas arqueológicas de los alrededores, nos enteramos bien para hacerlo como a nosotros nos gusta, que es a nuestro aire, sin embargo la dificultad de transportes para enlazar los lugares realmente interesantes nos hizo barajar la posibilidad de contratar un tour, que nos sorprendió por su economía. Así fue que conseguimos rebajar el tour de un día completo desde los 10 US$ a los 7 US$ por persona, incluyendo transporte y guía, y sin incluir entradas 6.5 US$ por persona, ni comidas. (Colonial Tours en Jr. Independencia 618. Telf. 258261)

En la mañana salimos a conocer las excavaciones de la cultura Moche en las Huacas (templos) del sol y la luna. Estos son dos yacimientos apenas escavados pertenecientes a los años 200 a.c. hasta los 850 a.c. siendo por tanto mucho anterior a los famosos Incas. Son dos pirámides de adobe muy maltratadas exteriormente por los fenómenos metereológicos y los muchos años desde su construcción que siguen patrones que me han parecido similares a los sistemas de construcción azteca y maya a pesar de los muchos miles de kilómetros de distancia. Este yacimiento arqueológico ha recibido varios premios internacionales incluyendo el premio Reina Sofía a la mejor investigación por su buen trabajo y buena organización.

Son destacables en esta zona los llamados perros peruanos o también conocidos como perros moche, que han estado al borde de la extinción hasta hace muy poco siendo ahora uno de los perros mas caros de la zona. Lo curioso de este perro es que es feo como un demonio habiéndose acostumbrado a los calores del desierto y para su adaptación ha perdido todo el pelo del cuerpo, conservando únicamente unos pocos pelos sobre la cabeza rubios y otros pocos en la parte final de la cola, dando una impresión muy curiosa que generalmente hace reír. Una vez que se les toca, se siente la oscura piel que se ha vuelto más gruesa y dura y un calor corporal cercano a los 40 grados centígrados. Restos de estos perros fueron ya encontrados en los yacimientos de la zona de más de 1.500 años

Ya por la tarde el Tour nos dirigió a la cultura chimu, contemporánea en el tiempo con los Incas, desarrollando en la ciudad de Chan chan, que hoy por hoy aun mantiene el record mundial de ser la mas grande ciudad de adobe del mundo con 25 kilómetros cuadrados de extensión, siendo además Patrimonio Cultural de la humanidad como reza su cartel a la entrada con la inscripción:

"Ciudadanos del mundo:

Después de haber visitado Chan Chan sabrán por que la organización de las Naciones Unidas lo declara Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Por ello tienes dos nuevos compromisos:

1. Contarle al mundo de su grandeza y

2. Velar por su conservación."

Este yacimiento se encuentra mas escavado y por tanto hay mas información sobre el que el de la mañana sin embargo cuando se pasan 4 horas recorriéndolo y asombrándose y se ve que todo lo que abarca el horizonte queda aun por excavar, uno se da cuenta de la magnitud del trabajo y de la información que aun queda de extraer.

Un dato muy significativo de la región que ahora visitamos y que afecto directamente a estos restos arqueológicos es el fenómeno del Niño que cada 8 años desde tiempos inmemoriales afecta a esta zona desértico con lluvias torrenciales, mutilantes inundaciones, desbordes de algunos pequeños ríos cercanos, que además de la perdida de vidas humanas y materiales en la zona afectan al rápido deterioro de estas construcciones de adobe.

Lo cierto es que me ha sorprendido sobremanera que Perú no solo sea Inca como esperaba, sino que otras culturas más fuertes y en ocasiones más influyentes compartan la zona con tan grandes y organizadas construcciones.

En lo referente al Perú que hasta ahora conozco y sobre la ciudad en particular, siento una gran diferencia con Ecuador y Colombia estando este país menos desarrollado que los anteriores. De hecho las similitudes de comportamiento y de desarrollo son muy similares a países Centroamericanos. Aquí volvemos a ver el machismo ofensivo hacia las mujeres, la falta de educación básica en la conducción, sin conocimiento o respeto de normas de conducción, con la utilización indiscriminada y a veces necia del claxon de coches, buses y camiones, la estúpida picardía de intentar robar o engañar a cada turista que se encuentran como si fuéramos estúpidos nada mas nacer y no nos diéramos cuenta de sus trapicheos y manejes. En este aspecto por aquí me dicen que lo que pasa es que no tengo paciencia, sin embargo tras casi tres años de viaje ininterrumpido y tantos estilos de vida diferente, aquí siento que hay que estar permanentemente en guardia cada vez que se trata con alguien para poder prevenir alguno de "sus negocios". Espero que las cosas cambien con el pasar de los días ya que desde el mismo paso de la frontera, taxis, buses, hoteles, restaurantes y casi cualquier otro tipo de contacto ha sido en su mayoría desafortunado.

Para nosotros se termino Trujillo y su fantástica experiencia cultural que, siendo además inesperada, ha sido doblemente agradable.

Saludos a todos y recordar que hay fotos que valen la pena en la pagina Web.

12 de diciembre de 2005, salida y conclusiones de Ecuador.


Siempre que decimos adiós a un país, tenemos otro que nos da la bienvenida, y en este caso debo decir que prácticamente desde que entre en Ecuador tenia ganas de salir de el y llegar a Perú, ya que aunque las comparaciones son terribles siempre, Ecuador no prometía ser un destino con demasiados atractivos.

Ahora que ya lo hemos recorrido de cabo a rabo, dejando de lado algunos destinos por puro hastío, debo confirmar esta sospecha ya que una vez que se saca la fotografía en la mitad del mundo con un pie en el hemisferio norte y otro en el hemisferio sur, poco queda por hacer que no se pueda hacer en cualquier otro lugar a no ser que se dispongan 1.000 dólares US$ libres para gastar en una semana en las islas Galápagos. Destino muy interesante pero demasiado caro por culpa de la especulación de las empresas turísticas con el beneplácito del gobierno que aprovechando que son islas, inflan los precios hasta escalas vergonzosamente inimaginables.

Todo esto no significa que Ecuador sea un país feo o sin interés como nos encontramos en El Salvador (por ejemplo), sino que como destino internacional no aporta nada desde el punto de vista cultural, arqueológico o incluso de playas, que aunque bonitas y agradables poseen el inconveniente de todas las playas de esta parte del mundo, y es que el sol esta demasiado cerca y el calor es inaguantable. Esto es desde el punto de vista internacional, ya que para el turismo nacional, el país esta lleno de atractivos y diversión, como la gran oferta y variedad de la ciudad de Baños, nuestra fantástica experiencia limite en la selva de Misahualli, la bien encaminada urbanización moderna de Guayaquil o las ciudades patrimonio de la humanidad como Otavalo o Quito. Desde el punto de vista indígena, me llama sobremanera la atención la adopción de la cultura Inca por parte de la mayoría del pueblo cuando esta cultura solo estuvo en el país durante los 40 años anteriores a la llegada de los Colonizadores Españoles y olvidan que antes de esos 40 años, ya existían otras facciones indígenas minoritarias y apenas conocidas en Ecuador. Todas estas otras antiguas facciones preincaicas fueron aniquiladas en su mayoría por las luchas entre imperios que existían en la zona y luego a su vez lo fueron por los Incas a su llegada que por razones astrológicas consideraban Quito y sus alrededores como la puerta del cielo, o la morada de sus dioses. Me ha quedado rondando en la cabeza si la razón de esa adopción histórica se debe al propio desconocimiento de sus verdaderas raíces o porque son los Incas el imperio antiguo que mas sonaba en la historia, pero lo que es seguro es que de Incas poco deben tener.

Lo que si que es cierto es que sean Incas o lo que quieran ser, hay muchos lugares en que da gusto pasear y ver sus trajes típicos, su artesanía, y sus costumbres.

En lo referente al dinero y presupuesto, queda confirmado que la adopción del Dólar Estadounidense US$ desde hace unos años ha producido una subida considerable en el precio de las cosas para el Ecuatoriano aunque para el turista no le sube demasiado el presupuesto y considerando nuestro presupuesto medio de 20 US$ diarios por persona he de reconocer que ha sido altamente satisfactorio permitiéndonos ocio extra y algunos caprichos gastronómicos excediéndonos apenas 40 US$ de mas en el presupuesto total en casi un mes de estadía en el país. Lo malo desde el punto de vista gastronómico es que la comida típica o habitual es demasiado simple de sabor y hemos tenido que acudir a los restaurantes "auxiliares" como pizzerías y hamburgueserías más de lo deseable con el incremento de precio que ello conlleva.

En cuanto a la seguridad en el país, no tenemos nada que objetar. El cuidado típico en las grandes ciudades y sin ningún problema en el resto.

La salida del país desde Guayaquil la hicimos en una empresa de monovolúmenes de lujo (Transfosur, En c/ chile entre c/ Aguirre y c/ clemente Ballén. Telf. 326387 de Guayaquil) por 10 US$ en 3 horas, que aunque caro, fuimos como auténticos reyes, sin embargo el viaje en si fue algo ajetreado en dos puntos. El primero fue en las inmensas planicies plagadas de bananeras a la salida de Guayaquil donde un gran tornado que se formo delante nuestro nos tuvo en tensión un buen rato mientras cruzaba la carretera a apenas unos metros nuestro, y el segundo por el vuelco de un camión en la carretera que nos desvió unos kilómetros. A pesar de todo llegamos a la frontera a buena hora por lo que nos decidimos a cruzarla directamente.

Esta frontera esta dentro de las muchas líneas fronterizas que aun quedan por definir claramente, por lo que los puestos para sellar los pasaportes en ambos países quedan muy distantes unos de otros y hay que hacer uso de los motocarros para ir de uno a otro. En la parte Ecuatoriana todo tiene un orden que aunque caótico, se puede uno organizar más o menos claramente, sin embargo una vez que se pasa al lado Peruano, el caos es sencillamente total. Todo el mundo te habla para intentar venderte los beneficios de su motocarro, su taxi, su ayuda para rellenar los papeles aduaneros, te cuentan que son guías autorizados, te cambian dólares a soles peruanos, y cualquier cosa que a uno se le pueda ocurrir. El problema es que como todos hablan a la vez y muchos te gritan, realmente te confunden y te impiden pensar con claridad, sin embargo con la experiencia de las fronteras centroamericanas aprendimos que son solo charlatanes mentirosos y en su mayoría timadores por lo que lo mejor es ser claro, duro y tajante en las respuestas e ignorarlos. Ir a hacer uno mismo los trámites y fiarse únicamente de los funcionarios oficiales. En cuanto al cambio de dinero conviene llegar con el menor número de dólares y cambiar solo lo justo hasta llegar a un lugar civilizado, aunque el cambio pirata es más conveniente si se tiene ojo y picardía para que no te timen.

Como ejemplos, comentar por ejemplo que al pasar la frontera me ofrecieron como única alternativa para llegar a la primera ciudad un taxi en 45 soles (13 US$) advirtiéndome que de no ir con el tendría que dormir en la frontera y no hay hoteles o ir en otros taxis que me saldrían mas caros, sin embargo mas adelante encontré el transporte oficial que me llevo por solo 3 soles (menos de 1 US$) aunque tuve que ir primero a sellar en motocarro por 1 sol y luego en bus por 2 soles mas. Para cambiar el dinero uno tiene que ser cauto y tener la mente clara ya que algunas calculadoras están trucadas, por lo que conviene comprobarlas con operaciones sencillas hechas por uno mismo antes de fiarse, luego comprobar que las operaciones del cambista no las hace demasiado rápido y si se tienen dudas, pedir uno mismo la calculadora y hacerlas personalmente y finalmente no escuchar lo que dice el tipo que por lo general no se calla la boca ni los que andan alrededor y centrarse en ver que el dinero esta bien contado y que los billetes no son falsos. Para ello recomiendo que todas las comprobaciones se hagan en pareja y que primero las haga uno y luego las mismas el otro. Ven mas 4 ojos que 2.

Lo cierto es que a pesar de lo estresante de este tipo de fronteras son mucho mas divertidas que las organizadas, porque cada vez que las pasas es toda una aventura en si misma.

También nos resulto curioso que cuando nos montamos en el motocarro para sellar el pasaporte en la parte Peruana junto a nosotros se monto también un hombre que nosotros pensábamos al principio que era otro viajero, sin embargo en el camino empezó a hablar demasiado amigable con nosotros (mala actitud) lo que me hizo pensar que alguna clase de timo venia en camino. Llegando ya a las oficinas de migración nos hizo saber que era guía autorizado de esas oficinas y que estaba a nuestra disposición ya que era el designado para nuestros tramites (ya estaba confirmado el timo). Cuando nos bajamos del motocarro el chofer pretendió que pagáramos también el pasaje del "guía" sin embargo y para no dar pie a nada mas fuimos tajantes diciendo que quien le invito a subir o se lo permitió que se lo pagara que nosotros no habíamos dicho que subiera. Por nuestro tono de voz firme pero educada resolvimos el problema y nadie pago el pasaje, además de que conseguimos que el tipo en cuestión guardara mas las distancias.

Lo curioso del tema es que los tramites de paso son sencillos, rápidos y para colmo gratis, ya que ni siquiera hay que pagar impuestos ni de salida ni de entrada, por lo que estos supuestos guías mas que una ayuda son solo un estorbo que a buen seguro si uno se despista en lugar de salvaguardar tus espaldas, te roba o hace que te roben.

Con todo esto termina nuestra aventurilla en Ecuador y comienza la Peruana... Así que en unos días seguiremos contando como nos va por estas lejanas tierras del hemisferio austral.

Saludos para todos y disfrutar del vida, que solo la podemos vivir una vez.

9 de enero de 2005, Guayaquil (Ecuador)

Hacia mucho tiempo que no necesitábamos una gran ciudad en nuestro camino y como parecía que ya iba siendo hora para nosotros, ha sido precisamente esta la que nos ha servido de avituallamiento para resolver algunos problemas que teníamos.

Guayaquil es la ciudad mas grande del país con mas de 2.5 millones de habitantes, siendo el puerto mas importante del país por donde entran todas las mercaderías de país y salen sus bananos, plátanos, café y demás frutas tropicales. Además de ello ha sido una ciudad sin referencias para nosotros ya que en los últimos años se esta regenerando en su mayoría o al menos en las partes mas céntricas por lo que todo para nosotros carece de referencias anteriores.

Realmente estas referencias hablaban de una ciudad fea, problemática y peligrosa, hogar de pandillas tan peligrosas como los asesinos de Latin King y algunas otras similares y que además tenia una carestía en el costo de las cosas que la hacían poco recomendable y de hecho los visitantes sencillamente pasaban de largo o como mucho dormían solo una noche aquí.

Hoy en día todo es diferente y el Guayaquil que hemos visto es una ciudad regenerada en parte, segura y organizada, donde da gusto pasear por su zona centro. Esto ha facilitado en parte la resolución de los desaguisados que hemos tenido en nuestros aparatos electrónicos que han salido muy mal parados de nuestras andanzas aventureras en la selva y hemos tenido que reparar la cámara de fotos que aun estaba en garantía (HP comprada en Costa Rica) y hemos recuperado el cargador de nuestro PDA, que había perecido también desde donde escribimos todos estos relatos. Esta vez me he alegrado enormemente de pagar algo mas en la cámara de fotos porque aun comprándola en un país diferente el servicio de garantía ha funcionado de manera rápida y eficaz.

En cuanto a la visita de la ciudad mucho que ver en el nuevo Malecón 2000 antiguo malecón regenerado que se ha convertido en uno de los lugares mejor diseñados y con mejor gusto de lo que conozco hasta ahora. En el encontramos diferentes zonas bien definidas donde disfrutamos de paseo con restaurantes variados y bien de precio, zonas de compras en galerías con aire acondicionado, zona ajardinada envidia de la misma selva amazónica en cuanto a variedad de plantes y de pájaros, donde los colibríes se encuentran en tal numero que a veces incluso asustan, un cine IMAX, un restaurante dentro de un antiguo galeón pirata y varias zonas de cultura y arte. Un buen lugar para disfrutar solo o en familia durante todo un día.

Transversal a este Malecón encontramos la Avda 9 de Octubre, donde pasearemos y encontraremos todas las tiendas de glamour de la ciudad, embajadas, hoteles y todo lo que deba estar en un lugar céntrico en una gran ciudad. Es precisamente al otro extremo de esta gran avenida donde nos encontramos con el otro Malecón llamado Malecón del Salado donde en pequeñas proporciones encontramos algo parecido al anterior, solo que mucho mas tranquilo.

Esto es la llamada zona regenerada pero a nosotros no es solo esto lo que nos interesa por lo que también nos internamos lejos de las zonas "recomendables" para saber que era de lo que hablaban los que decían que Guayaquil era feo y peligroso y aun sin salirnos del mismo centro pudimos ver la otra cara de la misma moneda. Suciedad y malos olores con fachadas de edificios abandonadas a su suerte, niños hacinados dentro de las rejas de algunas ventanas mirando a la calle, pequeños carritos de venta de variopintos productos que malamente garantizaran la supervivencia paupérrima de sus dueños, viejos y borrachos tirados por los suelos y una deprimente prostitución de muy mal aspecto.

Supongo que los lavados de cara de unas zonas de la ciudad han desplazado estas tribus marginales hacia los lados de estas zonas.

Sea como sea, el grupo municipal responsable de este cambio tiene garantizada su permanencia en el gobierno con el beneplácito de una población que ve como en menos de una década su ciudad va cambiando poco a poco, se va haciendo mas segura, limpia y sobre todo habitable. Ve como las pandillas y demás grupos delincuenciales cada vez tienen menos lugares donde hacer de las suyas y sientes que la infancia de sus hijos poco a poco va teniendo más luz al final del camino.

En lo referente a nuestro alojamiento en esta ocasión hemos hecho caso a nuestro taxista quien muy sabiamente nos recomendó un lugar cercano al malecón, bien vigilado y seguro donde hay tres hoteles de los que utilizan los representantes y comerciantes que viajan a la ciudad. De entre esos tres hoteles, nosotros elegimos el Hotel El Dorado (Avda. Olmedo 246 y Chile. Telf. 042513931) donde por 13 US$ tenemos una impresionante habitación con TV por cable, baño dentro y Aire Acondicionado con una terraza a la calle que ocupa toda la pared.

A pesar de haber visto cerca de la zona regenerada hoteles y hostales más baratos creemos haber hecho una elección muy equilibrada en cuando a seguridad, comodidad y precio.

No hay mucho mas que contar de esta gran ciudad que va camino de ser además una bella ciudad. Para nosotros es lo que muchas veces nos decimos el uno al otro. "Quizás no es una maravilla, pero hemos estado aquí para saberlo"

Saludos a todos y aprovechar este nuevo año que ahora comienza para hacer realidad vuestros anhelos y esperanzas.

1 de enero de 2006, Baños (Ecuador)

Baños de agua santa es el nombre completo del nombre de un pueblo que sin ser nada del otro mundo ofrece un descanso y diversión sin igual, lo cual es solo el principio de una movida nochevieja según la costumbre Ecuatoriana.

Llegar desde Misahualli a Baños supone transbordar en Tena y viajar unas 5 horas por carreteras a medio asfaltar, aunque las maravillosas vistas de montañas y selva hacen que la incomodidad por la lentitud del bus se convierta en ventaja. Sin embargo llegamos tan cansados al pueblo que nos quedamos en el primer hotel que encontramos Hotel Mirador San Francisco que por 10 US$ ofrecía lo de siempre, con TV por cable, baño privado y una ventanal inmenso que daba al acantilado que el río Pastaza corta sobre la roca. De hecho este pueblo se encuentra en una desastrosa posición debido a que por un lado el Volcán Tungurahua que se encuentra en actividad y que en el 2000 provoco el desalojo completo del pueblo, las caras del volcán rodean por otros dos lados al pueblo, quedando en la última parte, este acantilado insalvable. Es decir, que en caso de una erupción, la población se convierte indudablemente en una trampa mortal. Después de la última erupción junto al hotel se construyo un puente de evacuación antisísmico que permite la salida atravesando el acantilado del río, ya que se supone que la lava rodearía el pueblo por los demás sitios. Vamos, que hay que tener valor para continuar viviendo aquí y mucho mas teniendo en cuenta que los precios de las casas están realmente por las nubes.

Lo cierto es que sea por una cosa o por otra y a pesar de que el pueblo no tiene monumentos que ver si nada del otro mundo todo en él hace que uno se sienta pletórico y con ganas de descansar o disfrutar de su más variada oferte y para ejemplo, algunas cosas y precios para hacer.

Alquiler de moto de 4 ruedas (Quad): 8 US$/hora

2 horas de Rafting en río de categoría 3+: 20 US$

Cañonig o descenso de varias cascadas haciendo rapell: 25 US$

Visita en chiva o bus guiado por 3 horas: 7 US$

Y un montón de cosas más a unos precios nunca antes vistos en todo mi viaje en ningún país. Así que con todo esto un viaje de solo uno o dos días, paso a ser de seis días, en los que hicimos de todo...

Pero no solo esto se puede hacer ya que las aguas termales que salen de las entrañas del volcán solo cuesta 1 US$ y si se quiere yacuzy o baños turcos solo sube a 3 US$. La comida también es muy económica aquí y comerse un gran chuletón, o un churrasco en una bandeja de madera con patatas fritas no supera los 3.50 US$.

No hay mucho mas que contar que ya no se haya dicho ya que si te propones combinar todas estas actividades día a día, no se para día tras otro. Lo cierto es que no todo el mundo se mete a hacer estas cosas, y por ello las calles de la ciudad estaban a rebosar día y noche de gente caminando de un lugar a otros acompañados por el clima primaveral del lugar de día y de noche...

En resumidas cuentas, Baños no es una ciudad cultural, ni con una naturaleza exuberante, sin embargo es la ciudad ideal para descansar, para pasar unos días o para vivir la aventura al limite de tus fuerzas.

Saludos a todos y Feliz 2006.

27 de diciembre de 2005, Misahuallí en mitad de la selva (Ecuador)

El cartel de entrada a la localidad anuncia a Misahuallí como el Corazón del Amazonas y es que aunque no es el Río Amazonas el que cruza por aquí, se trata del caudaloso Río Napo que varios kilómetros mas adelante forma el consabido maxi-río al juntarse con otros mas pequeños. Lo cierto es que estamos en plena cuenca del amazonas tan dentro de la selva que los monos continuamente dejan sus árboles selváticos y acuden a juguetear en la plaza central intentando "rapiñar" algo de alimento a los viandantes.

Para llegar aquí es toda una aventura de 7 horas para recorrer menos de 200 kilómetros en los que de forma continuada se baja, se baja mas y se sigue bajando sin parar los altísimos Andes y es que estamos mas o menos a nivel del mar y veníamos de lo mas alto, por lo que el viaje a pesar de ser tedioso y abrumante por sus curvas, tiempo excesivo y malísima carretera recorre todos los tipos de vegetación pasando de la aridez de los altiplanos hasta la mas tupida selva, pasando por zonas nublosas, bosques húmedos, zonas de niebla y lluvia, y todo adornado por acantilados de infarto y preciosas cascadas de varias decenas o cientos de metros a los lados.

En realidad mientras escribía esto, una sonrisa maliciosa se dibujaba en mi cara ya que llamar carretera a lo recorrido hoy es algo así como una burla. Las ultimas tres horas de camino son por caminos sin asfaltar, llenas de derrumbes por la humedad y lluvia en los altísimos acantilados, al mismo borde del abismo y en ocasiones con tales barrizales que las mismas motos de campo que circulaban se quedaban hundidas sin poder salir, y es que el pequeño bus que nos llevaba tenia montados neumáticos de todo terreno y aunque no tenia doble tracción conseguía pasar por todas partes.

Un verdadero viaje al mismísimo centro de la selva amazónica ya que esto si que es realmente la mitad de la nada.

El pueblo consta de una plaza central y 3 calles de unos 100 mts y después selva... selva y más selva, rodeados por todas partes.

Y para que hemos venido aquí??? Que hay que hacer aquí???

Obviamente absolutamente nada de nada en el propio pueblo, sin embargo cerca de aquí queda la ciudad de Tena donde poderse conectar a Internet, sacar dinero y hacer cualquier cosa civilizada, y por otro lado también queda mas o menos cerca lugares como la tribu de los antiguos "Jíbaros" o reductores de cabezas, hay Shamanes o sacerdotes de culturas milenarias que sanan el cuerpo y la mente, se puede pescar y comer pirañas, realizar incursiones por lo mas profundo de la selva tan solo o acompañado como te sientas capaz o tu valor te permita. Lo cierto es que estas navidades van a ser realmente diferentes y vamos a viajar al mundo de las antiguas tribus del amazonas.

Han pasado varios días desde que escribí los párrafos anteriores, y acabamos de llegar de la selva. Hay ocasiones, desgraciadamente pocas en la vida en la que sientes que de verdad algo ha cambiado y para nosotros esta ha sido una de ellas, después de compartir, vivir y dormir, comer y comprender las costumbres y tradiciones de una comunidad amazónica en mitad de la selva y sin infraestructura básica moderna, sin carreteras, luz ni agua... Es decir, tal y como vivían hace miles de años. En esta ocasión quienes nos acogieron fueron los indígenas Amazónicos de la Comunidad Centro Pusuno, concretamente en la casa de la familia de Humberto Andi.

Todo comenzó tras hablar con varios guías de la zona puesto que queríamos tener una de las experiencias únicas más impresionantes que se pueden tener. Tener el privilegio de que un Shaman indígena nos hiciera una limpieza corporal y espiritual de malos espíritus, sin embargo nos dio la impresión de que la mayoría de los guías tenían una especie de show ya preparado por personajes de ficción que hacían espectáculo para simular el rito para el turismo. Sin embargo no era esto lo que buscábamos y seguimos buscando tanto en la Ciudad de Tena como en Misahuallí. Lo que no imaginábamos era que teníamos la solución justo en el mismo hotel donde nos encontrábamos (Hotel La Posada, en plena plaza central de Misahuallí) y es que el hijo de la dueña del hotel era guía para la exploración de la selva y de este tipo de tradiciones milenarias.

Después de entrevistarnos con él descubrimos que no éramos los únicos con estos intereses y que otra pareja con la que viajamos desde Quito compuesta por un Peruano residente en Suiza y su esposa Suiza (Renato y Katarina) ya habían hablado con el y salían al día siguiente hacia la selva siguiendo el curso del río Napo. Este guía que después demostró su buen hacer en una excursión digna de reyes es Carlos Santander de la agencia Viajes y Aventuras Amazónicas, telf 2890031 con quien acordamos que por 25 US$ diarios nos guiaría al interior de lo mas profundo de la selva y de estas tradiciones milenarias con todo incluido.

Al día siguiente a las 8.00 a.m. estábamos todos listos para salir con poco equipaje (solo lo imprescindible), mientras que el guía nos esperaba en su barca con las sabanas que usaríamos para dormir junto a las mosquiteras y el agua potable que beberíamos, ya que seria la propia selva quien nos proveería de los alimentos para estos días.

Una vez en la barca nos alejamos de la civilización siguiendo el curso del río principal para luego tomar un afluente menor, aunque este río por su menor caudal solo nos permitió navegar unos pocos cientos de metros. A partir de ahí nos toco caminar por un sendero bien marcado que atravesaba la primera parte de la comunidad hasta un punto donde debíamos cruzar el río. Fue aquí donde nos recibió por primera vez nuestro anfitrión Humberto Andi, licenciado en Magisterio quien ejerció como profesor durante 8 años. Después trabajo como guía para algunas de las petroleras mas importantes que extraen el oro negro en el país, aunque poco tiempo después al proseguir sus estudios como ambientalista se convirtió en uno de los principales luchadores por la conservación de la Amazonia volviendo a sus orígenes en esta comunidad y enseñando a quien le interese como es la vida y como conservar la naturaleza y su riqueza.

En su Kayuco hecho de tronco de árbol, fuimos a su casa fabricada a más de dos metros de altura del suelo en madera, sin luz y utilizando como agua el que la lluvia provee. Para su alimentación y la nuestra en los próximos días, tenia algunas gallinas y frutales y legumbres autóctonas de la zona.

así fue que nuestra alimentación fue a base de legumbres como vainas de fríjol, zanahoria, papas, yuca, guisantes, plátano maduro cocido, algunas frutas como papaya, bananas, tres tipos de guaba, guayabas, uvas de la selva, aunque también vimos algunas que no comimos, como piña, coco, zapote, mango, caña de azúcar y otros cuyo nombre no recordamos. Como fuente de proteínas los huevos de gallina y uno de los pollos de nuestro anfitrión nos dieron la fuerza suficiente para los duros paseos por la selva, aunque si nos entraba hambre en el camino siempre teníamos algunos tipos de hormigas con un delicioso sabor a limón que nos servían como rica fuente de poder.

Concretamente las hormigas que comimos vivían en el interior de unas hojas, y como eran muy pequeñas había que comer muchas para sentir su fuerte sabor.

En la primera noche el Shaman de la comunidad, asistió a nuestro hogar temporal para presidir y guiar el ritual de la limpia espiritual y corporal de la Ayahuasca. En dicho ritual el Shaman bebe y ofrece una infusión sacada del cocinado del tronco de un árbol cuyo resultado final es la llamada Ayahuasca, químicamente relacionada con el LSD, aunque con efectos bastante lejanos a esta droga, que permiten tanto al Shaman como a los demás participantes del ritual entran en un trance en el que se ayuda a visionar el futuro y las enfermedades de cada uno. Tras un ritual en el que el Shaman viste sus ropas típicas compuestas por una especie de delantal de caña, y un sombrero con plumas de Guacamaya agitando un manojo de hojas de Zuripanga al ritmo de los cantos rituales, procedía a limpiar los malos espíritus y malas vibraciones de cada uno de nosotros finalizando con una predicción física que había visualizado durante el proceso ritual.

Después de ello, un sueño reparador hasta la mañana siguiente acompañado de una profunda meditación sobre lo ocurrido fue todo lo que nos acompaño.

A la mañana siguiente una reparadora infusión de Wayuza para despejar el cuerpo con huevos cocidos y un gran plato de fruta nos puso a punto para continuar descubriendo los secretos de los árboles y plantas útiles y medicinales de la selva, así como sus secretos, trucos de orientación y comunicación entre sus habitantes, la utilización inteligente de sus recursos y un montón de bellas vistas a través de sus entrañas, fantásticos miradores, cascadas, rápidos entre abruptos cañones, y un sinfín de recuerdos agradables quedan en nuestra mente y nuestras retinas como prueba de que no fue un sueño sino el resultado de un gran equipo, de unos grandes guías que difícilmente podrán ser superados y de un indiscutible buen hacer.

A titulo personal debo decir que tengo algún tipo de atracción hacia las hormigas peligrosas ya que cada vez que me cruzo con una nueva especie letal o peligrosa soy atacado por ellas y aquí no podía ser de forma diferente. Ya que he sido picado en el pie por la mas dolorosa hormiga de la naturaleza llamada Hormiga Conga de un tamaño aproximado de la yema del dedo pulgar que me dejo sin poder mover la pierna completa durante mas de una hora con unos terribles dolores, y al día siguiente por error me apoye en un árbol por donde andaban unas hormigas rojas y cuando me di cuenta ya me estaban comiendo, teniéndolas que arrancar de mi piel una a una.

Realmente cuando se esta en una situación como esta en la que se depende completamente de la naturaleza todo se improvisa y nada puede ser preparado ya que hasta el ultimo momento el esfuerzo físico fue la tónica general. Ya saliendo de la selva, tuvimos que empujar la barca entre los rápidos para poder salir de una zona poco profunda, con el agua hasta la cintura trabajando en equipo y siguiendo las instrucciones de Carlos, nuestro guía.

Como recuerdo un montón de imágenes bellas, algunas rozaduras sin demasiada importancia y sin duda, una gran experiencia.

De vuelta al hotel en Misahuallí volvemos a una cómoda cama a descansar, con agua del río en la ducha y grifos, con los monos ladronzuelos del parque metiéndose por las ventanas y revolviéndolo todo y con una profunda tristeza al dejar atrás este fantástico lugar. Al día siguiente tras dormir casi todo el día, salimos de la cuenca amazónica con la esperanza de volver muy pronto en el vecino Perú, aunque el hecho de que haya sido una fecha tan importante como la navidad pasándola de una forma tan atípica ha hecho que se disfrutara aun mas el momento.

En esa ocasión, como en las anteriores, las fotografías se encuentran en la limitada pagina Web a vuestra disposición.

Un afectuoso saludo desde Ecuador.

22 de diciembre de 2005, Quito y la ciudad de la Mitad del Mundo (Ecuador)

Primera ciudad del hemisferio sur tras pasar la línea del ecuador hace solo 25 kilómetros, capital del país y declarada por la UNESCO patrimonio de la humanidad. Esto es a grandes rasgos la ciudad de Ecuador, sin embargo una vez que se esta en la ciudad es mucho mas de lo esperado.

Quito fue fundada por los conquistadores españoles sobre las ruinas de la ciudad precolombina que fue arrasada e incendiada por su emperador Inca antes de permitir su entrada a los españoles, por tanto su casco antiguo de estilo colonial, mezcla armoniosamente los estilos neoclásicos, barrocos y el arte mudéjar que se deja entrever profundamente al mirar la ciudad desde las alturas.

La ciudad tiene más o menos 1,5 millones de habitantes y se encuentra a más de 2.800 mts de altura por lo que a pesar de ser el ecuador del planeta el frío es realmente considerable necesitando día y noche una buena dosis de ropa de abrigo.

La división tanto para las visitas como para los hospedajes se divide en la zona histórica y la llamada zona nueva en el norte de la ciudad en los alrededores de la Avda. del Río Amazonas. La primera es altamente insegura desde el atardecer y la segunda (zona nueva) es algo mas segura, aunque los atracos a mano armada e incluso los asesinatos de turistas para robarlos sigue siendo algo relativamente habitual, aunque siempre a partir de las 00.00 horas en que desaparece la vigilancia de la policía.

Nosotros sabíamos de esta inseguridad y también de la de la terminal de autobuses de la ciudad así que cuando llegábamos de Otavalo (2.5 horas por 2 US$) le pedimos al conductor que nos dejara antes de llegar y nos dirigimos directamente a la zona nueva en taxi.

Una vez aquí y mientras uno de nosotros buscaba alojamiento, y el otro cuidaba del equipaje, un peruano buscavidas intento llevárselo y cuando se vio sorprendido en el intento trato de hacerse el simpático recomendándonos incluso los hoteles. Independientemente de ese incidente la búsqueda fue bastante complicada, ayudándonos el haber llegado con tiempo de sobra, ya que la mayoría de los hoteles de esta zona cobran precios mucho mas altos de lo esperado, casi siempre por encima de los 20 o 25 US$ y tuvimos que buscar bastante. Los hoteles recomendados en las guías para mochileros estaban llenos o el personal era realmente antipático e irrespetuoso y los baratos nos advertían del peligro inminente en cuanto anochecía a pesar de la vigilancia, llegando a decirnos que en cuanto saliéramos de la zona vigilada aunque solo fuera para caminar una calle hasta el hotel, que subiéramos a un taxi. Así que al final y después de dar un montón de vueltas y de caminar toda la zona conseguimos la ayuda del dueño de un hotel que nos recomendó otro hotel de su propiedad en la zona segura a precio increíble. Y con televisión y baño privado. Los datos: Hostal Calama, en C/ Calama 244 por 10 US$ por día. Para lavar la ropa, justo al lado por 0,90 US$ el kilo.

Mas datos útiles son que los buses cuestan entre 0,15 y 0,25 US$ el pasaje y una carrera de taxi (nunca ponen el taxímetro los muy sinvergüenzas) ronda los 2 US$ o 3 US$. Otro medio de transporte que no hemos usado es el trolebús, similar al transmilenio de Bogota que consiste en buses articulados que circulan por vías semiprivadas, aunque dejan muchas zonas de la ciudad sin cubrir.

En cuanto a las visitas, volvemos a las zonas antes mencionadas, en la zona nueva esta la Avda. del Río Amazonas que es una de las principales arterias de la ciudad, con tiendas y restaurantes para todos los gustos. Siguiendo por esta avenida están los parques de la alameda y del ejido... Ambos realmente bonitos, así como el observatorio astronómico. Si se camina un poco mas hacia el centro encontramos el Palacio Legislativo que en nuestra visita se encontraba en obras antes de llegar a la impresionante plaza de la Basílica. Impresionante iglesia en una pequeña loma de gran belleza, aunque me asusto por lo que a partir de ese momento seria la tónica general. Lo primero es que para visitar la mayoría de los templos hay que pagar entrada y si se va en horario de misas tienen la poca vergüenza de decirte que "directo al asiento, que usted viene a oír misa no a ver el templo" y en segundo lugar porque los bajos de varios templos son alquilados a vendedores de las mas variadas mercaderías (incluyendo películas porno pirateadas). Vamos que han convertido la religión en un fantástico negocio como dice su Biblia refiriéndose a los mercaderes del templo. Puro ejemplo el suyo.

A partir de aquí las plazas y templos, con sus edificios coloniales, palacios y palacetes no dejan de continuarse durante todo el tiempo que el caminante quiera dedicar.

Desde cualquier punto de la ciudad se divisa el cerro que preside la ciudad llamado El Panecillo y aunque se ve cerquita, para llegar nos toco subir primero a un bus y luego a un taxi, ya que el bus directo solo sube los fines de semana. Una vez arriba, tenemos tiendas de artesanías, un restaurante, la policía y el gigantesco monumento de la virgen de Quito que al ser hueca por dentro permite su visita subiendo varios escalones para ver una vista igual a la que se ve desde fuera solo que al pagar engrosamos la bolsa de la iglesia que en Quito debe tener uno de sus mejores sucursales.

Hay una nueva atracción abierta hace muy poco tiempo que no aparece aun en las guías y es "Teleférico". Este no es un simple teleférico, sino que por un lado agrupa todo un parque de atracciones o de aventuras y por otro porque el teleférico es realmente alto y largo, llegando a los 4.100 mts de altura con lo que además de una vistas de la ciudad de Quito realmente atemorizantes, la altura es tan considerable que el mal de altura provocado por la falta de oxigeno hace que el mas mínimo paseo en la parte alta se convierta en toda una hazaña ya que el agotamiento es significativo. Para colmo de males en la subida y llegando a los dos últimos tramos que son los que mas altura al suelo se tiene (unos 3.800 mts) acompañados de la máxima inclinación del recorrido la luz se fue a causa de un rayo lo que nos dejo ahí colgando varios minutos balanceándonos en el vacío con un viento del demonio. Toda una aventura por unos elevados 4 US$. Para llegar se puede subir en taxi o en alguno de los buses que pasan cada hora por la parte nueva de la ciudad que ponen "Directo Teleférico" y que cuestan otro Dólar US$ más. Hacerlo como queráis pero no intentéis llegar caminando porque esta lejísimos y cuesta arriba, y por experiencia propia aseguro que es durísimo. Recordar que quito esta a 2.400 mts de altura y ya se nota la disminución de oxigeno y por tanto el aumento de fatiga.

Unos 25 kilómetros al norte de Quito se encuentra la llamada Ciudad de la Mitad del Mundo (www.mitaddelmundo.com), o lugar donde se encuentra el monumento a la línea ecuatorial, siendo el típico lugar donde uno se hace la foto típica con un pie en el hemisferio norte y el otro en el hemisferio sur, sin embargo no es solo esto lo aprendido aquí así que me voy a extender un poco haciendo vuestros estos conocimientos.

Ecuador no es el único país que es cruzado por la línea ecuatorial, y sin ir mas lejos en este mismo continente esta línea imaginaria atraviesa también Colombia y Brasil, así como varios en África y en Indonesia, sin embargo hay algo que hace especial a Ecuador y que lo convierte en el único país en el que desde tiempos inmemoriales, anterior incluso a los Incas, se ha permitido el estudio de las fases solares, sus movimientos a lo largo de las diferentes estaciones, equinoccios y demás movimientos astrológicos y es que en Ecuador se encuentran los Andes y con ellos la única zona del mundo cruzada por el la línea ecuatorial que posee puntos fijos a lo largo de los años que permiten la medición y estudio de estos fenómenos.

Este sencillo hecho permitió por primera vez en la historia a los astrólogos franceses la determinación exacta de esta línea imaginaria y la aparición del sistema métrico decimal... pero en realidad no fueron los primeros... Tras estos estudios y la elevación del monumento que hoy he tenido el honor de visitar pasaron muchas cosas en la historia. La primera fue la invención del ala delta que permitió a un aficionado localizar una edificación prehistórica en lo alto de una loma frente al monumento visitado y la segunda fue la invención y popularización del sistema de posicionamiento global GPS que permitió de forma ineludible mostrar un ligero error de solo 300 mts al sur de la línea exacta de la verdadera línea ecuatorial y que curiosamente pasa exactamente por la edificación prehistórica situada en lo alto de la loma. Un estudio posterior ha demostrado que desde este punto y utilizando como referencia montes, volcanes y montañas se tienen las referencias exactas de todos los cálculos necesarios para la previsión de estaciones y fenómenos metereológicos típicos de cada época.

También utilizando esta línea se demuestra que la mayoría de los templos católicos de la capital Quito, que fueron edificados sobre las ruinas de los Incas y Preincaicos de la ciudad, pasan exactamente por esta línea. Es por tanto un hecho que desde mucho antes de la llegada de los Incas ya era habitual el estudio astrológico y su culto al sol.

Todos estos conocimientos y algunos más me han dejado absorto pensando en las viejas culturas y en las invasiones de unas sobre otras a lo largo de los siglos valiéndose de los conocimientos adquiridos aquí. Y se lo debo casi todo al proyecto de investigación científica QUISATO (cristocobo@hotmail.com) en el museo de cultura solar en el recinto del monumento.

Ya volviendo a la visita comentar los contenidos y precios.

Para llegar lo más rápido y económico es coger el metrobus hasta la estación de Cotocollado y desde ahí el enlace hasta el monumento que en total nos costara 0,80 US$ en cada trayecto. La entrada al monumento cuesta 1,50 US$ y da derecho a visitar el museo de cultura solar y los pabellones de España, y Francia. Para entrar el monumento propiamente dicho hay que pagar 3 US$ más y con ello se sube a lo alto del mirador de 30 mts y se visita una especie de museo etnográfico. además esta el planetario que cuesta otro 1,50 US$ y un montón de tiendas de artesanía y restaurantes.

Desde mi punto de vista la entrada si que merece la pena pagarla sin embargo el contenido fuera de lugar e inconsistente del Monumento que además es el doble de la entrada es literalmente tirar el dinero. Al ver la poca calidad del lugar hasta ese momento hizo que ni siquiera me planteara entrar al planetario. Y en cuanto a los restaurantes y tiendas, el precio y calidad es el normal.

Sin duda, desde el punto de vista emotivo esta visita y sus conocimientos así como el crucé del Puente de las Américas en Panamá que divide América del Norte y América del Sur, son dos de los hitos mas importantes de este viaje. Desde el punto de vista cultural esta visita ha ampliado mis conocimientos y horizontes hasta puntos inimaginables.

Esto es todo desde Quito... Ahora llega la hora de volver a la selva e introducirme a los secretos de las tribus amazónicas donde pasare las Navidades. Deseo que paséis unas fiestas rodeados de los más importantes para vosotros y que todas esas metas que se visualizan en estas fechas, comiencen con buen pie.

Saludos a todos.