Menudas epocas que vivimos (06/03/2012)

Desafortunadamente para el Blog, ahora apenas tengo tiempo para actualizarlo, y falta los relados de Frankfurt, de Londres 2012 y mi ultimo viaje a Latinoamerica durante 4 meses, pero ahora los estudios me absorven todo el tiempo disponible.
Pero intentare ponerme al dia poco a poco.
No obstante, en el lateral izquierdo, teneis el enlace para ver las fotos de Londres 2012 y de Frankfurt.

Milán, 16 de septiembre de 2010

Milán, a 13 de septiembre de 2010. (FOTOS)
De nuevo hacia mucho que no salía de España a dar una vuelta por ahí, pero como ya era hora de desempolvar las maletas de los aviones, busque hasta conseguir una buena oferta con Ryanair para volar a Milán.
Hasta el aeropuerto esta vez me he ido en la moto, ya que en el aeropuerto de Alicante hay aparcamientos gratuitos para la moto y me ahorro el siempre costoso parking del aeropuerto.
El vuelo con Ryanair es cuanto menos pintoresco, en primer lugar por ese afán en medir y pesar las maletas como si les fuera la vida en ello y luego por el avión en sí, sus colores, su falta de … de todo lo que no sean asientos y el afán por vender variopintas cosas durante todo el viaje. Me pregunto si no venderían a su propia madre si no fuera porque no hay tiempo para ello. Resumiendo, que no te dejan echar una cabezadita porque cada dos por tres están vendiendo algo y usan la megafonía para que “apreciemos” sus cualidades.
Ya en Bergamo (aeropuerto cercano a Milán) nos desplazamos a la ciudad en una de las tres compañías que hacen el trayecto y en una hora llegamos a la estación central de trenes de Milán, donde tienen su base las tres compañías.
Nuestro primer objetivo, aun sin haber dejado las maletas fue precisamente esta estación, creada bajo las ordenes de Musolini en la 2ª guerra mundial, y que guarda fiel la imagen megalómana del mismo, en cuanto al tipo de construcción (ver fotos). En la misma estación nos acercamos a comer (10€/persona) a una pizzería/tratoria para degustar las pizzas auténticamente italianas y tras el desengaño de ver que están igual de ricas en cualquier parte, recogimos en el punto de información unos mapas y algo de información.
De ahí el metro, donde compramos por 5,50€ un bono para dos días de transporte público ilimitado y nos dirigimos al hotel.
Para esta ocasión, nos hemos dejado llevar por el precio y hemos acertado medianamente en el Hotel Brasil, cercano a la estación de “Dateo” y bien comunicado con todas partes. Digo medianamente, porque aunque la habitación es inmensa y tiene todo lo que se puede esperar de un hotel, se encuentra en un edificio viejo que necesita reformas externas y algún que otro detalle interno y hay cosas que resultan algo incomodas, como el vetusto ascensor o la desvencijada terraza. Por otra parte el desayuno no está incluido y cuesta 3 euros y el wifi es de pago costando otros 5 €/dia…
Una vez organizada la ropa y listo el itinerario, nos dirigimos en bus a la plaza del Duomo, epicentro de la ciudad y lugar de partida de cualquier excursión por la ciudad, aunque por error, nos bajamos antes de llegar y aparecemos en la plaza de San Babila, que nos llevo directamente al Duomo a través de la “milla de oro” de Milán. Y es que no podemos olvidar que si la moda tiene una capital en el mundo esa es sin duda Milán. Ahí vimos de refilón las últimas tendencias de la moda que se avecina y nos impresionamos de la cantidad de tiendas Españolas que se ven en esta “Milla de Oro”.
Nada de esto mencionado vale para nada en cuanto se divisa la silueta barroca de la Catedral del Duomo, Impresiona, su silueta, sus formas sinuosas, sus gárgolas, sus encrespados picos, las miles de figuras ahí representados me dejan la boca abierta. Nunca en mi vida, y eso que he visitado monumentos, había visto nada igual.
Raudo y veloz, me dirijo al interior para ver lo que imagino será menos impresionante y dejar para lo ultimo el exterior, sin embargo me equivoco (ver fotos) de nuevo. Pienso que quizás Italia al tener en su seno, a la Ciudad del Vaticano tenga “enchufe” para deleitar al visitante con más y mejores monumentos. Lo cierto es que el interior sorprende al visitante con su aroma a incienso y su autentica pinacoteca que pende de cables del techo y deja al a vista una veintena de obras de arte de grandes dimensiones.
Una vez en el exterior de nuevo, nos dirigimos al ascensor que nos lleva al tejado de la iglesia para ver algo que solo por ello, merece la visita a Milán. Una serie de pasadizos nos lleva entre los escarpados picos barrocos a las partes más altas de la misma permitiendo además de unas preciosas vistas de la ciudad, deleitar al visitante con el detalle de esos picos. Realmente no encuentro palabras para describir lo que pude ver, sin embargo si pude sacar algunas fotos para el recuerdo. Por cierto, subir en ascensor cuesta 8 €, pero si queréis disfrutar de 170 escalones podéis hacerlo por las escaleras por solo 5 €.
Al bajar de ahí me queda la impresión de que vea lo que vea a partir de ahora en la ciudad, no me gustara tanto si lo comparo con lo visto hasta ahora, así que borro en la medida de lo posible lo visto, y nos dirigimos a la Galería Vittorio Emanuele II a seguir con la moda, Channel, Gucci, Prada, etc…, deleitan nuestros ojos mientras que el acristalado techo no deja de recordarnos que aquello es Milán y no es un sitio cualquiera.
Ya se va haciendo tarde, así que de nuevo nos metemos en el metro y dejamos para el día siguiente lo que nos queda, porque hoy ya estamos muy cansados.

El segundo día madrugamos y a las 10 de la mañana ya estamos caminando por las calles.
El primer lugar es la parada de tren de Porta Venezia para recorrer Giardiani Pubblici, pero antes entramos al Museo de Historia Natural a ver bichos y dinosaurios. Acabábamos de empezar y ya estábamos muertos de calor, porque aunque las previsiones no lo indicaban, esta haciendo un calor, que parece Alicante, y nosotros con manga larga estamos sudando lo que no está escrito… así que nos subimos al bar del museo y nos tomamos la primera cocacola del dia.
A continuación paseamos por el parque sin nada que destacar y terminamos en los museos de Arte Contemporáneo y de Arte Moderno aunque el de Arte contemporáneo estaba cerrado por reformas.
De ahí fuimos al “Cuadrilátero de Oro” a ver las tiendas que de verdad están entre las más caras del mundo (ver fotos) y no nos extrañó ver que no había gente por las calles con bolsas de comprar ya que por ejemplo un pantalón vaquero cuesta 350€ o una camiseta de manga corta más bien simplota no bajaba de 170€. Solo un chico que entregaba a una chica una pequeña bolsita de alguna tienda de la zona.
Lo mejor de este sitio es darse cuenta uno de la cantidad de dinero que se ahorra comprando en las tiendas de los centros comerciales… Aunque reconozco que nosotros caímos y compramos algo.
Ya era hora de comer y no habíamos visto restaurantes ni nada para comer, así que decidimos que en lugar de ir en metro a nuestro siguiente destino, iremos caminando para ver si hay suerte y encontramos algo. Nos llamaba la atención la cantidad de gente trajeada y arreglada que iba por las calles y pensamos que es que en esta ciudad todo el mundo sale arreglado y bien vestido, sin embargo al llegar después la tarde nos dimos cuenta que la gente viste igual que en cualquier sitio, solo que por el lugar en el que nos encontrábamos la gente se arregla para ir a trabajar. Y hablando del sitio, encontramos el primer restaurante tras unos 15 minutos de camino y sin dudarlo y ante la falta de competencia comimos algo tan típico de Milán como un filete a la Milanesa con patatas y ensalada de acompañamiento, que pagamos a precio de “cojón de miko”. 15€/persona
Tras la comida seguimos haciendo eso que tan bien se nos da, como es caminar hasta llegar a la zona de Parco Sempione donde uno se encuentra un poco de todo para el disfrute del viajero.
Destacar que un senegalés me timo como a un tonto 5€ de la manera más tonta con unas pulseras feas y horteras de hilo de colores, pero reconozco que su técnica es de lo mas eficiente. Esto pasó a la entrada del Castillo Sforzesco, inmenso castillo perfectamente conservado cuya defensa fue diseñada por el mismo Leonardo Da Vinci, siendo utilizado posteriormente por Napoleón Bonaparte.
Pasado el castillo se encuentra un precioso parque que seguramente fueran los jardines del castillo y donde reposamos tumbados en la hierba y casi nos quedamos dormidos. Al final de estos jardines se encuentra el “Arco della Pace”, que era la puerta que unía Milán con Paris.
Desde aquí solo nos quedaba una cosa para visitar de las que teníamos prevista así que como estaba cerca fuimos caminando hasta el Cementerio Monumental. Ha sido la primera vez que visito un cementerio haciendo turismo, pero en la guía de viajes destacaba dos cosas que me llamaban la atención. La primera, el monumento a los caídos en campos de concentración Nazi, cosa que me llama la atención por el hecho de que Italia era aliada de los Nazis. Y la segunda, que al parecer el cementerio está lleno de autenticas obras de arte por las construcciones de los mausoleos de la clase pudiente de Milán, si bien a mi esta visita me dio un poco de mal rollo y tras ver de refilón el monumento (más bien discreto) y algunos mausoleos, me di la vuelta y salí de ahí.
En el camino hasta el Cementerio pasamos por el ChinaTown de Milán, unas 50 manzanas de casas y tiendas donde los únicos occidentales éramos nosotros y donde aprovechamos para avituallarnos a precios decentes de redbull y agua. No me imagino ahí de noche, pero tiene que ser pintoresco.
Hasta ahora habíamos montado en los buses de Milán, en el metro, en los trenes de trenitalia, pero nos faltaba lo más pintoresco… el tranvía. Así que como ya habíamos terminado la visita “oficial” y nos quedaba tiempo de sobra nos fuimos a dar una vuelta en tranvía hasta la plaza del Duomo, desde donde aprovechamos para hacer compras y conectarnos unos minutos por WIFI desde el teléfono.
Ya solo queda un día para terminar esta excursión y ¿que hay mejor que irnos de crucero para descansar un poco de los días que llevamos de caminar?
“Como” es una ciudad pegada a los Alpes y a tan solo 40 km de Suiza, con un fantástico lago que por su belleza, clima y posición ha encantado no solo a los viajeros que se desplazan en excursiones fugaces, como nosotros, sino a múltiples artistas y políticos de primer nivel de todo el mundo, que en la multitud de mansiones que pueblan las orillas del lago pasan su temporadas vacacionales.
Para llegar hay que desplazarse una hora en tren desde la estación de “Cadorna” hasta la estación ”Como Lago”.
Lo primero que hicimos al llegar fue buscar un restaurante con comida típica Italiana y de hecho acertamos porque fue donde mejor comimos de todos los sitios donde hemos estado. Por primera vez puedo decir que la pasta estaba exquisita y la ensalada no solo estaba rica sino que era abundante a más no poder.
De ahí al embarcadero a buscar el crucero que mas nos interesaba y habiendo para elegir uno de una hora y otro de 4 horas, nos decidimos por el largo, si bien cuando fui a pagar casi me da un soponcio. El viajecito cuesta 16€ por persona y llega hasta Bellagio, que mas o menos es la mitad del lago, quedando a los mismísimos pies de los Alpes y donde cambia hasta el clima.
Lo cierto es que fueron muchas horas y nos aburrimos algo a la vuelta. Quizás con el crucero de 1 hora hubiéramos tenido suficiente para ver las mansiones, los hidroaviones cada 10 minutos aterrizar y despegar y apreciar la paz del lago. Aunque esto también podría haber sido poco. Quién sabe.
A la vuelta se nos hizo bastante tarde porque nos perdimos cogiendo el tren y nos fuimos en dirección contraria y se ve que con tanta emoción nos entro mucho hambre. El caso es que junto al hotel habíamos visto una pizzería que tenia buena pinta y la ocasión se pintaba bien para ver que tenían ahí. La sorpresa fue doble, porque no solo era baratísima comparado con los precios que hemos pagado todo el tiempo que no bajaban de 10 o 12€ por persona, sino que estaba buenísimo. Nos pedimos sendos “Calzone” por 4€ y fuimos totalmente incapaces de terminarlo por su tamaño y la cantidad de relleno que tenia. Sin duda fue una buena despedida para Milán, aunque aun no sabíamos que al dia siguiente por las protestas de los controladores franceses y españoles nos tendrían metidos en el avión casi una hora de mas por no poder despegar. Pero eso ya es otra historia.
Como conclusión Milán es una gran ciudad, es sin duda la capital de la moda, y no solo porque esté en las tiendas, sino que ahí la gente viste muy, muy bien. Mucho mejor de lo que uno está acostumbrado. Las calles son las más limpias que he visto. Sin colillas, sin papeles sin ni siquiera polvo… Una maravilla moverse por las calles con ese nivel casi enfermizo de limpieza. En cuanto a su atracción turística, no tiene mucho que ver, si bien el Duomo y la subida a sus partes mas altas merecen un 10 y se encuentra entre las cosas más impresionantes que he visto en mi vida. Lo demás, no es nada que no se espere de una gran ciudad.

León, Poneloya, Selva Negra, Masaya, Granada y como siempre Corinto, a 6 de mayo de 2008.

León, Poneloya, Selva Negra, Masaya, Granada y como siempre Corinto, a 6 de mayo de 2008.

Hace ya un tiempo largo que camino por estas tierras Nicaragüenses afortunadamente sin novedad alguna sin embargo la visita de mi amigo Chema me ha movilizado de mi voluntario apoltronamiento y de nuevo me encuentro recorriendo el país.

Para esta ocasión hemos alquilado un Toyota Yaris que con una carrocería y unas motorizaciones totalmente diferentes a las europeas, aquí es una berlina de tamaño medio y suficientemente cómodo para los tres ocupantes que lo íbamos a utilizar. Desde el primer momento considere este alquiler una mala opción en Nicaragua como al final ha sido demostrada, sin embargo y a pesar de todo nos ha permitido movilizarnos con cierta comodidad sin la dependencia de horarios ni de buses. Fuera de esta facilidad, el pésimo sistema de seguros de automóviles en Nicaragua, las cláusulas abusivas de las aseguradoras, el pésimo estado de las carreteras en general y la circulación masiva de personas, bicicletas, carromatos de bueyes y caballos y demás imprevistos varios, hacen realmente desaconsejable esta opción en la mayoría de las ocasiones.

Nuestra primera visita fue a León, Ciudad colonial y antigua capital del país en tiempos del descubrimiento donde son dignas de visitar sus múltiples iglesias puesto que tanto su número como su tamaño son totalmente desmedidas para la ciudad que fue y que hoy sigue siendo. León tiene una visita rápida y su recorrido se convierte en un hermoso paseo matinal a la espera de la llegada de la hora de la comida.

Después del ligero refrigerio, nuestro Toyota enfilo la carretera de las playas de Poneloya, donde el asfalto nos dio su primer aviso recordándonos que las prisas no son un buen acompañante si no queremos terminar con el sistema tractor del coche reventado, así que a una velocidad máxima de 40 o 50 km/h llegamos a este paradisiaco y maravilloso balneario. Como el día no acompañaba la playa estaba con poca gente lo que me permitió descubrir una zona que yo no conocía al final de la playa y de las majestuosas mansiones de la flor y nata Nicaragüenses que en primera línea de playa disfrutan de lugares dignos de mención. Al final de este paseo se encuentra el que parece ser el centro de la diversión del lugar, con varios locales de madera y tejados de paja y hojas de palma donde se puede comer y beber todo tipo de carnes, mariscos, pescados mientras que la gente se baña al resguardo de las olas del pacifico que a buen seguro harán disfrutar a cualquier surfista.

Hablando de estas olas del pacifico, debo remarcar su atura y calidad, uniformes con fuerza intermedia y que probablemente por desconocimiento aun no han sido tomadas por esas hordas de locos surferos que pueden verse en otros lugares del mundo con olas de calidades infinitamente peores. Esta calidad de ola para el surfero es menos buena para el bañista normal que debe comprender y prepararse para este sistema de oleaje en ocasiones brusco que debe buscar las zonas mas resguardadas para sus baños.

Pienso que Poneloya es un lugar de visita obligado para aquel que visita nicaragua siendo para mi el mejor balneario del pacifico por encima de San Juan del Sur y de Corinto.

Nuestro siguiente destino fue una zona entre Matagalpa y Jinotega llamada Selva Negra en la zona norte del país, zona montañosa, con carreteras enrevesadas y con un acceso medianamente decente. El nombre de Selva Negra fue en honor a los primeros colonizadores procedentes de esta conocida zona de Alemania y que dejaron el nombre como seña de identidad de la región. Esta región es eminentemente cafetera por lo que la degustación del mismo en una de las selectas zonas cafeteras del mundo es casi obligada para el interesado, sin embargo la visita no se limita únicamente a los cafetales, su elaboración o degustación, sino que la belleza escénica del lugar, hace que sea una de esas ocasiones que probablemente uno no olvide por mucho tiempo que pase. Aquí mi amigo chema y yo consideramos el lugar de diferente manera que intentare explicar. Por un lado la belleza escénica, con su lago, si exuberante vegetación, sus actividades variadas a paseo o a caballo por la zona, su plantación de café lista para ser visitada en cualquier momento la convierten en un lugar fotogénico, bello, con un encanto inigualable donde uno no necesita de nada, a lo cual hay que sumar su restaurante con unos precios algo altos y un sistema de alojamiento que reúne en el mismo lugar desde las habitaciones compartidas para mochileros hasta las cabañas al borde del lago que las convierten en algo muy romántico. Por ello, nuestra discusión versaba en el encanto de pasar varios días con una buena pareja por esa belleza inigualable, sin embargo, yo que ya pernocte ahí hace tiempo recordaba que a partir de las 6 de la tarde cuando anochece toda esa belleza se transforma en sonidos animales de diversa índole y raza desconocida y cualquier cosa que no sea quedarse en la habitación sin salir y con las puertas y ventanas cerradas se convierte en una aventura digna que cualquier película de Alfred Hichtcot. Sea como fuera, este es otro de los lugares de visita obligada del país que no se podía dejar atrás.

Para nosotros este viaje en coche fue largo y pesado ya que en el mapa encontrábamos una carretera principal aparentemente en buen estado que mas o menos desde León, enlazaba con la llamada Carretera Norte que nos llevaría a Selva Negra, sin embargo y aunque en los primeros kilómetros tenia un asfalto bastante apetecible luego se convirtió en un infierno de calor, polvo y pésimo asfalto que hizo que 160 kilómetros se transformaran en unas cinco largas horas de carretera. Creo que a estas alturas si el coche pudiera expresarse cada vez que nos viera acercarnos a el debería decirse para si mismo… ¡No por favor, otra vez vienen esos maltratadores!... y es que al terminar este viaje el coche vibraba por todas partes y tenia ruidos por todo el salpicadero. La vuelta la hicimos por Managua ya que aunque hacíamos el doble de kilómetros al menos el asfalto estaba en buen estado y podríamos viajar con menos tensión.

Llegada la noche, todos teníamos la sensación que a pesar de las horas de coche había valido la pena por haber podido visitar un lugar tan encantador como Selva Negra.

Pero el coche seguía a nuestro lado y aun nos faltaba por visitar la joya de Nicaragua, la perla centroamericana. Un oasis de paz en medio de la vorágine que la huelga de transportistas de carga y personas estaba a punto de comenzar en todo el país. Este lugar se llama Granada y sin duda cuando uno entra en Granada es como si la vida se detuviera. Se detuvo hace más de 500 años cuando los españoles atravesando Río San Juan y el Lago de Nicaragua para ocultarse y protegerse de los piratas formaron tan hermosa ciudad. Esta belleza protegida como patrimonio de la humanidad hoy en día se mantiene indemne a la modernidad protegida de los avances por la idiosincrasia del país, protegida de la construcción incontrolable por su nombramiento como patrimonio mundial y protegida de la delincuencia que asola la capital del país por una policía que por primera vez he visto eficiente y efectiva. Por todo ello hoy Granada se ha convertido en destino de los cruceros que visitan el país, de parada obligada de los tour’s que en pocos días pretenden mostrar medio continente, y sobre todo en la ciudad que ha visitado sin dudar todo el visitante extranjero de Nicaragua.

Nuestra ultima parada en esta ocasión fue la ciudad de Masaya a medio camino entre Granada y Managua donde hay dos lugares de interés, uno de ellos es el Volcán Masaya y el otro el mercado de artesanías, ya que esta ciudad es conocida por la fabricación de artesanías de collares, pulseras y camisas.

El volcán Masaya es uno de los pocos del mundo que a pesar de estar en actividad permiten visitar la misma boca donde a causa de los gases que emana no es recomendable pasar mas de 20 minutos, sin embargo en ese tiempo, las vistas son espectaculares. El humo saliendo del interior de las entrañas del volcán, la visión del cono en su interior y los mensajes de aviso y de las precauciones ante un repentino despertar como el ocurrido en 2001 hacen de la visita una mezcla de sensación de estar ante un lugar único y de nervios ante la expectativa de algo inesperado. Es recomendable visitar el centro de visitantes donde además de algo de sismología detallan la historia de la formación geológica de este volcán y de los de toda Nicaragua.

En cuanto a las artesanías, nada que contar que no se pueda ver en cualquier otro lugar similar, solo señalar que existen dos ferias de artesanías, uno orientado al turismo con algo mas de variedad y otro situado en el mismo mercado central de la ciudad dos o tres veces mas barata aunque con algo menos de variedad… Ahí queda a la elección del visitante ir a uno o a otro.

La nota discordante de este viaje fue el intento de robo en el interior de mi casa de Corinto mientras nosotros dormíamos y que parece ser que al no poder entrar a la casa, descargaron su frustración en el pobre vehiculo de alquiler dejando al pobre Toyota con el cristal delantero destrozado y que los sin vergüenzas de “Dollar Rent a Car” se han encargado de convertir en 1000 dólares de reparación. Siendo los importadores en el país de Toyota, los dueños de Seguros America (Aseguradora del coche), teniendo el único servicio técnico de la marca en el país y sin competencia en ninguno de sus negocios, han convertido una avería de no mas de 300 dólares en 1000 dólares sin posibilidad de reclamación. Nota negativa para Casa Pellas y nota negativa para Dollar Rent a car.

Pues por ahora nada mas. Espero que lo sigais pasando bien y que disfruteis de la vida.
Un saludo muy grande desde Nicaragua

Managua (Nicaragua) a 14 de abril de 2008.

Managua (Nicaragua) a 14 de abril de 2008.
Hoy es un día extraño y siento como si no tuviera sangre dentro de la venas. Apenas tengo de que hablar y realmente me siento como si fuera una maquina que se mueve sin saber muy bien que hacer.
Llevaba ya mucho tiempo con la necesidad de viajar a Managua para solucionar unos asuntos personales referentes a una documentación de mi interés y tras varios retrasos por fin me decidí a viajar a Managua.
De toda la vida o al menos desde que yo tengo recuerdos Managua me ha resultado una ciudad extraña, desestructurada por el terremoto de hace dos décadas que la destruyo por completo, hoy es una ciudad sin un centro visible donde todo esta lejos y donde a simple vista se ve su peligro y su inseguridad. Nunca me ha gustado por eso precisamente viajar a Managua, sin embargo cuando por una u otra razón he tenido que estar en ella, siempre he aprovechado el viaje para hacer cosas que habitualmente no puedo hacer. Voy al cine, como en restaurantes de comida rápida tan ricos y tan odiados, veo algo de teatro si se da la ocasión y visito a gente conocida que vive en la misma ciudad. Es por ello que en esta ocasión los planes eran realmente optimistas y planeaba pasar más o menos una semana y hacer mis trámites sin prisas.
El domingo por la tarde llegue a Managua para empezar el lunes a ir de un sitio a otro y directamente me fui a mi hotel preferido y donde tan buenos ratos había pasado en otras ocasiones, junto a la parada de Buses TICABUS en el Hotel Santos y tras organizar mi habitación y mi equipaje me fui a cenar en el cercano centro comercial PLAZA INTER. Por seguridad y por experiencias previas, me fui solo con lo justo y deje en la habitación el teléfono móvil, las tarjetas, documentación y me fui únicamente con el dinero justo para la cena sin darme cuenta de lo importante que esa decisión seria ese preciso día.
Al regresar de cenar pare a comprar una botella de agua en la pulpería que hay en la calle 27 a escasos 200 mts del centro comercial y a unos 100 mts del hotel, en una calle iluminada y muy transitada por vehículos todo el rato, cuando al salir con la botella de agua y cruzar la calle, vi lo que estaba pasando. Un grupo de 6 chicos de un máximo de 20 años se fijaba demasiado en mí. 2 de ellos se fueron por una calle paralela, imagino que para cerrarme una posible huida o para interceptarme un poco más adelante y los otros cuatro comenzaron a seguirme a cruzar la calle. Dicen que si algo sabe a leche, es blanco y en botella blanca no hay duda de que es leche y en este caso la cosa estaba clara. Iban a asaltarme sin la más minima duda.
En estos casos lo mejor es intentar huir, sin embargo no sabía si eran solo 6 o habría mas esperando mas adelante así que sencillamente me puse de cara a ellos y espere acontecimientos.
Aun quedaba la opción de defenderme a mano o ayudado por el spray de defensa que siempre llevo encima, sin embargo algo ocurrió que me dejo claramente paralizado. Esos niñatos que apenas tenían la edad de beber iban armados y al menos pude ver un revolver de color oscuro probablemente de calibre 22 y de 4 pulgadas, insuficiente para atravesar la chapa de un coche pero suficiente para hacer buena puntería a unos cuantos metros de distancia. Ahí se terminó cualquier opción de defensa… Y si hoy puedo escribir esto sin duda es porque acerté de pleno con la actitud. Delante de mucha gente, en plena calle transitada me estaban asaltando al menos 6 muchachos con al menos un revolver diciéndome con total impunidad que si me movía o decía algo me “baleaban” y “me moria” ahí mismo.
A mi me robaron únicamente un poco de dinero y el reloj y a mi pareja solo unas monedas sueltas y un par de anillos sin embargo algo grave había pasado. No se trata ya de la suerte de estar ileso o de lo que se han llevado o dejado, eso solo queda para la anécdota. Lo que a uno le queda después de ver la fragilidad de la vida y de haber estado a punto de perderla no tiene nombre ni es descriptible. Uno se siente violado, siente que la vida de uno no depende de si mismo sino de la fragilidad de un entorno en ocasiones demasiado frágil y vulnerable y la verdad es que para algunos ya llega a cansar haber estado tantas veces cerca de esa fragilidad. Para algunos tragar saliva tras estos sucesos cada vez cuesta más.
Hoy ya ha pasado todo y seguramente en unos días todo volverá a la normalidad porque hoy, en estos momentos mi estado anímico no esta alto ni esta bajo…. sencillamente ese estado anímico hoy no existe y por eso cuando leí el mail de mi hermana preguntándome que tal me iba todo y que no sabia nada de mi no supe muy bien que decir apenas unas horas después del asalto.Por si sirve de algo y para saciar curiosidades parece ser que estaba en el sitio equivocado en el momento equivocado y que debido a que el Hotel Santos y algunos hoteles más que están todos alrededor de los buses TICABUS los asaltos a extranjeros son diarios y por desgracia la mayoría son al menos con heridos y en ocasiones con muertos. Ante esa situación, los hoteles amparados en la publicidad de aparecer en guías de viajeros como Lonely Planet solo ven el ingente ingreso de dinero como nunca antes habían visto sin prevenir estos asaltos de ninguna manera y sin ni siquiera avisar del peligro que conlleva la zona en cuestión. Por su parte la policía ni siquiera hace acto de presencia, aunque eso es ya otra historia, y los vecinos se sienten atemorizados por los delincuentes para ni tan siquiera hablar.
Tras el asalto y ya a salvo en el hotel, nos indicaron que nos dirigiéramos a la estación número 3 de policía y que no nos molestáramos en llamar por teléfono porque nunca llegaría ningún policía, así que sobre las 20.45, y solo unos minutos después del incidente, estábamos poniendo la denuncia. Incomprensible lo visto y vivido en dicha estación de policía. La mujer que me tomo declaración no permitió a mi pareja hablar en ningún momento y algunas veces yo tenia que gritar para preguntarla a ella cosas que solo ella podía contestar, sencillamente como si ella no hubiese sido afectada del asalto. Tras esta declaración nos hicieron buscar por las dependencias al inspector encargado de crímenes violentos que nadie sabia donde estaba y que nunca apareció, ahora que eso si, en su búsqueda encontré policías durmiendo en sillas, en mesas, en el suelo… Me pregunto dos cosas… ¿Tendrán tanto trabajo que no pueden ir a sus casa a descansar? Si no es esa la cuestión ¿Será que en lugar de estar impidiendo esos asaltos violentos dedican sus turnos a dormir tranquilamente con el descaro de no necesitar siquiera esconderse de los afectados de delitos ni de sus superiores? Realmente no es a mi a quien le corresponde responder a esto pero me sentí mal ver eso y estar 3 horas esperando a que algún investigador se ocupara del caso y que me dejaran irme a mi casa a reponerme de lo que había pasado. Pasadas esas tres horas sin que el encargado apareciera, otro policía se hizo cargo de nuestro caso y tras enseñarnos fotos y poder identificar a tres de los asaltantes nos llevaron al lugar del asalto en la parte trasera descubierta de un pick up donde fuimos sentados en el suelo como su fuéramos nosotros los delincuentes. Ahí tomaron nota de todo, hicieron un croquis de todo y nos dejaron en el hotel, recomendándonos que como seguramente hubiera detenidos por la identificación fotográfica, debíamos abandonar el hotel lo antes posible y la zona para evitar represalias. Eso si, que al día siguiente sin falta fuéramos a una hora determinada a firmar la identificación fotográfica.
Imagínense la noche. Aun sin reponernos del asalto y sabiendo que podría darse el caso de que al día siguiente nos estuvieran esperando por denunciar en la policía. De nuevo la suerte hizo que saliéramos de ahí sin mayores incidentes aunque al día siguiente al ir a firmar la identificación fotográfica, el policía no estaba, ni el reconocimiento fotográfico, ni el expediente ni nada de nada, de nada…Curioso interés en detener a los autores de los delitos violentos que a buen seguro habían repetido muchas veces más antes que esa. Extraño proceder para proteger la que hoy por hoy es la única fuente de ingresos del exterior en el país como es el turismo.
Siento lastima por la gente que por una u otra razón tiene que vivir en una ciudad tan violenta como es Managua y que no tiene mas remedio que soportar situaciones como esta a diario. Esa misma noche, según las noticias hubo 8 muertos por arma de fuego en Managua, 3 de ellas en el barrio de Bolonia, donde nos ocurrió el asalto a nosotros. Esa misma noche hubieron 4 extranjeros más asaltados en la misma zona según el taxista que habitualmente trabaja en el hotel, uno de ellos con intento de violación a una turista oriental que viajaba sola en un taxi.
Hoy todo ha pasado y a buen seguro en los próximos días o semanas tome decisiones al respecto, porque en estos momentos lo único que tengo son ganas de volverme a mi casa, hacerme una barbacoa con mis amigos y olvidarme de Nicaragua por una temporada.
Un saludo muy grande a todos.

14 de enero de 2008, Londres (Gran Bretaña)

14 de enero de 2008, Londres.

Ha llovido mucho desde que escribí por ultima vez sobre los viajes, y no porque no haya viajado, que no he parado de hacerlo sino porque los viajecillos que he estado haciendo por mi tierra natal no los he considerado como de interés para este bitácoras de viajero, sin embargo y tras esperar demasiado tiempo a que mi vida se organizara un poco y no conseguirlo, vuelvo a las andadas sin tener que esperar ya por nada ni por nadie.

En esta ocasión el viaje ha sido por avión y por unos pocos días, sin que por ello haya perdido el espíritu viajero de investigación por las culturas.

Para viajar desde mi lugar de residencia he aprovechado uno de los tanto vuelos de bajo coste que ahora se han puesto de moda en Europa viajando en un avión moderno pero…. Como explicarlo… Se trata de un Boeing 737/800 de ultima hornada con los colores de Ryanair (http://www.ryanair.com/site/ES/) que por la módica cantidad de algo mas de 40 € me ha ofrecido un vuelo de ida y vuelta desde Alicante a Londres (Stansted) en una especie de autobús con alas. Me refiero con esto a que el interior del avión esta optimizado para meter cuantos mas pasajeros mejor en su interior, dejando cosas como aseos numerosos, televisores, pantallas con información sobre el vuelo y cualquier otra cosa extra en el olvido, eso si, vender te lo venden todo y hasta te hacen sorteos en vuelo, y es que durante las 3 horas que duró el vuelo ofrecieron en un perfecto ingles y sin una sola palabra de español absolutamente de todo y a precios dignos de las nubes que sobrevolábamos. Concretamente mi botellín de agua me costo 2,5 €. Aparte de estas curiosidades, el servicio perfecto, el horario cumplido y nada que objetar.

El aeropuerto de Stansted (http://www.stanstedairport.com) se encuentra a unos 50 km de Londres, siendo uno de los 4 o 5 aeropuertos que operan en dicha ciudad teniendo enlaces por carretera y por tren con diversos puntos de la ciudad e incluso con los demás aeropuertos de forma rápida y seguida. Nosotros utilizamos por economía y rapidez la empresa National Express (http://www.nationalexpress.com) y tras una hora de viaje y 9 Libras nos plantamos en Golders Green (Londres) donde enlazamos con otro bus, este urbano del tipo típico londinense de dos pisos que por 2 Libras mas nos dejo en Hendon Central, a escasos 20 mts de nuestro hospedaje.

London Backpackers (http://www.ukhostels.com) es uno de los mas tradicionales hospedajes para mochileros del Reino Unido y su buena fama me ayudo a decidirme por el. Por 9 Libras diarias tenemos una habitación compartida con todos los servicios, bien comunicada y con todo tipo de tiendas y restaurantes alrededor. Obviamente no es un hotel de lujo sino uno de los acostumbrados hospedajes que mis viajes donde coincidir y disfrutar de la charla de otros viajeros que conocen en ocasiones mejor el mundo que la palma de su madre.

La visita a una ciudad como Londres, con sus características especiales de tamaño, precio desorbitado de los transportes y variedad, requiere una planificación adaptada al gusto de cada visitante puesto que sea lo que sea que busques o quieras ver, aquí lo encontraras, en este viaje las preferencias han sido culturales y gastronómicas así que entre las opciones disponibles la elección ha sido:

Meridiano de Greenwich: El observatorio de Greenwich se encuentra situado a unos 45 minutos en barco del puente de Westminster permitiéndonos disfrutar de una vista naval de las dos riveras del Thamesis, sus 15 puentes y de la peculiar línea del horizonte que mejora según vamos alejándonos de la ciudad. La población de Greenwich tiene por si sola mucho que visitar deleitándonos del contraste entre la gran ciudad de Londres y el modo de vida del extrarradio, sin tanto ajetreo, con todo cerca, sus tiendas, cafés, el mercadillo cubierto donde encontrar cualquier cosa nueva o usada y el precioso parque donde se encuentra el observatorio objetivo de la visita.

Este observatorio se encuentra situado en una ligera loma por lo que las vistas sobre el Thamesis y la línea del horizonte con los rascacielos Londinenses sigue mejorando. No obstante lo mejor de estas vistas no es este horizonte, sino la llamada “Casa de la Reina”, que con cierto aire a la Granja de Segovia, señorial, clara e impresionante se levanta dicha mansión con sus jardines.

En el alto de la loma encontramos la visita al centro del Meridiano Cero que separa el este y el oeste, el centro mundial de los husos horarios y como no, el reloj de 24 horas que rige de forma categórica e inequívoca el destino de la humanidad. Foto obligada en la línea que separa el este del oeste que en mi caso ya se suma a la sacada en Ecuador en la línea ecuatorial y que completa una de mis principales metas viajeras.

Los precios de esta visita se reducen al barco de ida y vuelta por 9 Libras, aunque también se puede llegar en metro y en bus… Creo que sobra decir que navegar por el Thamesis es la mejor opción aunque también la mas lenta.

Torre de Londres y Puente de la Torre: Desde mi punto de vista uno de los principales iconos culturales de la ciudad es la imagen de este puente que aunque ya había fotografiado en mi crucero por el Thamesis a Greenwich tenia que recorrer y disfrutar con más calma. El comienzo de esta visita fue la estación de Tube o Metro del Puente de Londres caminando hasta el siguiente puente en sentido opuesto al centro. Fue aquí precisamente donde encontré a las primeras españolas del viaje, andaluzas y compañeras de trabajo que se habían “enfermado” para alargar el fin de semana un par de días y disfrutar de Londres, sin tener problemas en el trabajo. Doblar la esquina y encarar directamente el puente es algo que sobrecoge, por su fastuosidad, sus contrastes de colores, el diseño y sobre todo por esa impresión que a veces nos surge de pensar… “estoy aquí y nadie me lo esta contando”.

Este puente tiene también su visita de pago para ver la maquinaria que permite levantar cada uno de sus lados en tan solo 90 segundos y caminar por la parte superior, sin embargo el aire reinante en la zona hizo que no la tuviera en cuenta.

Al otro lado del puente se encuentra la torre de Londres, recinto amurallado que guarda las joyas de la corona británica y que otrora fue prisión y pasaje a la orca o guillotina y por donde pasaron no solo plebeyo sino personajes reales e ilustres a lo largo de su historia. Como nota curiosa comentar que el último preso de la Torre de Londres como prisión fue el Nazi Rudolf Hess.

Museo Británico: Solo pensando en estar en la capital del que probablemente fuera el más grande imperio del mundo no hace demasiado tiempo, reconozco que sencillamente se me caía la baba. Porque no podemos olvidar que fueron parte de su imperio, Australia, Nueva Zelanda, medio África entre ellos Egipto, parte de Asia y por supuesto los ahora Estado Unidos de America. Y sabiendo además que en esa época del mundo el que encontraba las cosas se las llevaba para su casa, visitar un museo como este causa sensación con solo pisar el suelo londinense mientra vienen a la cabeza relatos leídos como por ejemplo la maldición de Tutan Kamon, faraón egipcio cuya momia y bienes terminaron entre las paredes de este museo.

El edifico es por si majestuoso aunque algo esperado siendo de la época que es y que recuerda en cierta medida a museos como el Prado.

En cuanto a la visita, hay para todos los gustos, eligiendo entre otras cosas las Momias Egipcias, Mármoles del Partenón, el Tesoro de Oxus, etc...

Nothing Hill: Este nombre se encuentra inmortalizado en mi cabeza gracias a los efluvios sabios y manipuladores de Hollywood en la conocida comedia romántica así que desde el punto de vista sentimental sentía que era un sitio donde debía pasear. así que así fue que me encontré fotografiando la puerta de la casa y la tienda donde Julia Roberts y Hugh Grant creaban el epicentro de dicha comedia, me sentía especial caminando entre los puestos del que es el segundo mercadillo mas importante de la ciudad, con sus pintorescas y coloreadas fachadas comerciales, el olor a fruta fresca. Reconozco que esta fue una visita más nostálgica que cultural pero que realmente valió la pena por la belleza escénica del lugar.

Paseando por el centro: Hay una ruta caminando que considero imprescindible por estar relativamente cercana que desde la estación del Tube (underground o metro, a elegir) de Knightsbridge, no lleva por el impresionante, elitista y carísimo Harrods, propiedad de la familia del antiguo novio de la Princesa Diana de Gales, la llamada milla de oro que le rodea con las mas importantes marcas del mundo concentrados en la misma zona londinense. He ahí paseando por Hyde Park llegamos hasta la esquina de Constitución Hill que nos hace llegar justo a las puertas del Palacio de Backinghan donde la familia Real británica sufre su terrible vida monagüesca y donde puedes ver el cambio de la guardia sobre las 11.30 de la mañana. desde aquí pasando por un sin fin de monumentos en memoria de soldados caídos, reyes y reinas, héroes nacionales todos ellos con un sin fin de coronas de flores recientes disfrutamos de otro de sus fantásticos parques llegando al conjunto de edificios históricos formado por la antigua academia de oficiales, las caballerizas reales, el equivalente al pentágono aquí llamado Salas de Guerra y el híper protegido número 10 de Downing street desde donde se cuece la política nacional e internacional del país.

Caminando por la fachada del Parlamento Británico (cámara de los Lores y cámara de los comunes) llegamos la esquina que impresiona según van integrando con tus pasos las vistas en tu retina, y es que la Abadía de Westminster, el Mencionado Parlamento y la torre del Big Bang, te hagan pensar que en ese momento y por si solo ya valió la pena el viaje.

Para la celebración del nuevo milenio, el país, diseño y construyo la noria mas grande del mundo y aunque no fue terminada a tiempo del cambio del milenium aun sigue en pie 8 años después para deleitar al visitante de una vista de una media hora aproximadamente en unos cubículos de cristal cubiertos para protegerse del frío, el agua o viento, se encuentra la British Airwais London Eye. Personalmente no me subí a ella más que nada porque la altura no me terminaba de convencer sin embargo si que admire su construcción y el valor de quien se suba en ella.

CURIOSIDADES Y DATOS PRACTICOS:

Si algo ha caracterizado este viaje y que pienso que me ha marcado han sido los altos, altísimos, desorbitados precios de los transportes públicos y como dicen que de muestra un botón, solo decir que un billete sencillo solo ida en el metro (tube o underground) cuesta 4 Libras, o lo que es lo mismo 5,50 Euros o unas 900 pesetas (para los nostálgicos). Los buses típicos de dos plantas (casi todos lo son) cuestan justo la mitad aunque no se puede contar con ellos para atravesar la ciudad sino que mas bien son apoyos a los metros que enlazan estos con las zonas no comunicadas por él.

Hay otra parte negativa mas que no me ha gustado y es que la accesibilidad para personas con movilidad reducida son dignas de países centroamericanos, donde toda esta lleno de escaleras, huecos en las aceras, bordillos demasiado altos, semáforos peatonales mal señalizados y con un tiempo ridículo para cruzarlos.

La comida y la compra en tiendas tiene unos precios moderadamente mas elevados que en España sin embargo no es excesivo el precio a pagar y la calidad y sabor esta a la altura del precio. y hablando de tiendas. En mis viajes por Latinoamérica, sobre todo en México y Centroamérica me di cuenta que la estructura de los comercios, sus ubicaciones, carteles publicitarios y demás características, eran notablemente diferentes a lo que hasta la fecha conocía. Ha sido en este viaje donde he podido comprender que dicha influencia es originaria de Gran Bretaña que fue exportada probablemente a USA y de aquí por influencia comercial, desarrollada en los países del entorno. Me resulto curioso que hubo un par de momentos en que si olvidaba donde estaba podría ubicar el entorno en cualquiera de estos países.

En cuanto al uso de divisas, sin ningún problema. Llegue al aeropuerto con solo 2 o 3 Euros y allí mientras espera a recoger las maletas, saque dinero en la moneda original del país en el primer cajero automático que vi, sin riesgos, sin comisiones de cambio y con total comodidad, aunque debo quejarme de nuevo del Banco Santander puesto que es vergonzoso que en Aeropuerto sacara dinero con una de sus tarjetas en un cajero de Barclays sin comisiones y en la ciudad en un cajero de Abby (banco perteneciente al grupo Santander y que usa su mismo logotipo) me cobrara 2 libras de comisión. Cuanto mas tiempo paso con ellos mas me demuestran lo ladrones que son.

Resumiendo... Ha sido un viaje un poco mas caro de lo que esperaba pero que ha llenado todas y cada una de las expectativas que tenia. Cultura a raudales, ausencia de problemas con el idioma a pesar de que ABSOLUTAMENTE NADIE sabía ni una palabra de Español ni en hoteles, transportes, tiendas, restaurantes ni por la calle. Eso si, fue curioso que cuando escuchaban hablar en español sus conversaciones derivaban hacia el posible origen del idioma y muy pocos acertaban que era Español.

Como siempre tenéis muchas fotos en la Web http://www.marinanavarro.es

Saludos a todos.-

14 de febrero de 2006, Pucallpa (Perú)

Este será el último viaje de esta fase de nuestros viajes por el mundo, que ha sido truncado por el más estúpido de los imprevistos. Dicen que todo en la vida tiene una explicación y aunque no sabemos cual ha sido la razón para que el destino no nos permitiera llegar a la antártida, para nosotros este viaje de vuelta nos servirá para ordenar un poco nuestras vidas y emprender nuevos viajes por la vida, aprenderemos a saber que significa aquel dicho tan común de "vámonos a casa", volveremos a comer nuestra propia comida y no tendremos que mirar la dirección de nuestra cama en una tarjeta del hotel. Son ya casi tres años los que han pasado desde que hice aquello por última vez y el cansancio ya se dejaba notar, así que probaremos que se siente de nuevo al ser normal.

Lo cierto es que el cambio va a ser rotundo y total pasando directamente desde lo más profundo de la selva amazónica del Perú hasta la más profunda selva de acero y asfalto en Madrid en unas pocas horas.

Pucallpa es la ciudad con el principal puerto de acceso a Iquitos y además una ciudad potencialmente mas peligrosa que aquella, aunque para nosotros esta resultando ser un magnifico punto vacacional para estos últimos días de despedida del continente donde no hemos tenido el mas mínimo problema en ningún sentido. Esta es una ciudad con una gran actividad comercial al ser el punto de entrada mas utilizado para todo el comercio de la amazonia con Lima y el resto del país, lo cual suma a sus mas de 250.000 habitantes el trajín típico de estos lugares tan transitados. Por todo ello es considerada la ciudad con mayor crecimiento de la selva de las que están conectadas por carretera con el resto del mundo, aunque lo de carretera se refiera a un estrecho camino sin asfaltar que cruza entre barro y algunos ríos la ultima parte de la selva hasta adentrarse en los Andes. He de resaltar sobre este camino que en la actualidad es extremadamente peligroso puesto que cruza una zona de cultivos ilegales de Coca y los asaltos a mano armada a los vehículos que lo cruzan son demasiado comunes y deberían ser, además, vergüenza para el gobierno, policía y ejercito, por lo que nosotros lo cruzaremos por avión para evitar problemas.

Por dentro la ciudad es una ciudad normal en la que te olvidas de que sigues en medio de la selva y que a menos de 10 minutos una selva salvaje y sin escrúpulos amenaza y deleita al visitante. Mantiene sus calles céntricas asfaltadas pero el polvo de los vehículos que vienen de los caminos arcillosos, convierte en un polvazal el ambiente en los días secos siendo obligatorio el uso de gafas para protegerse los ojos y de una ducha constante para quitarse el polvo del resto del cuerpo.

A nuestra llegada nos hospedamos inicialmente en el que decían era el mejor hotel de la ciudad llamado El Gran Dorado (Independencia 204. Telf. 574592) sin embargo la presencia de uno de los principales grupos del Perú llamado Kaliente no permitió el descanso ni un momento los dos primeros días con las ruedas de prensa, los fans por todas partes y los ensayos del grupo desde primeras horas de la mañana, así que nos fuimos a un hotel a las afueras donde por el mismo precio (9 US$) nos dio tranquilidad en la naturaleza, con una habitación inmensa con recibidor, TV por cable, baño y piscina. Hotel El Refugio en la carretera a Yarinacocha, muy bien comunicado con los alrededores...

En cuanto a lo que hay que ver, depende de como se mire ya que para nosotros lo principal han sido las amistades que hemos hecho de la manera mas estúpida y sin pensarlo, que nos han enseñado y acompañado en nuestro periplo por la ciudad y sus alrededores y a los que damos las gracias por todo, esperando poder corresponderles de la misma manera en un futuro (gracias Gerald y Merlyn).

En cuanto a la ciudad no hay mucho que contar. La plaza de Armas con su iglesia con fantásticos vitrales sobre todo por la noche y su fuente, los paseos por el puerto (no muy recomendable por la noche) y el frenético movimiento de gente de todas partes comprando vendiendo e intercambiando mercancía. Lugar ideal para disfrutar de un esplendido ceviche de Dorado del Amazonas o de chicharrón de pescado con yuca acompañado de cerveza San Juan o Ucayalina, que por cierto, no recordaba haber bebido tanta cerveza como aquí desde hace ya mucho tiempo (tu culpa Gerald).

En realidad lo mas bonito de visitar se encuentra en la laguna de Yarinacocha a tan solo 10 kilómetros del centro de Pucallpa y a un pequeño paseo desde nuestro hotel, desde donde salimos en una barca a motor con un guía a visitar los alrededores y ver que animales podríamos ver. Lo cierto es que sin salir apenas de la laguna pudimos ver montones de Osos Perezosos (dificilísimos de ver en el resto del mundo) y conseguimos tener en nuestras manos a uno que estaba cerca de la orilla del río, vimos y aprendimos a llamar a los Bufeos o delfines de río que se asomaban curiosos al rededor de nuestra barca aunque con mayor timidez que sus familiares del agua salada, martines pescadores, disfrutamos de la compañía de una sociable y curiosísima nutria que me mordió un dedo por acercarme demasiado y a la que también podíamos llamar para que se acercara, vimos monos de 5 o 6 clases, anacondas de mas de 6 metros, notábamos los remolinos de pirañas en el agua que se hacían notar por su cantidad y su bullicio. Fueron dos horas que gracias al fantástico guía Edy Huanio Naldez (eddyelsorprendente@hotmail.com. Telf. 9849731) se nos pasaron rapidísimo y por solo 7 US$.

Por la carretera del aeropuerto también se encuentra el llamado parque natural, que es una especie de zoológico muy rudimentario donde se pueden ver en cautividad muchos de los animales que ya habíamos visto y algunos que se encuentran mas profundamente en la selva si bien lo que es realmente curioso es que además de los animales de las jaulas es normal ver que fuera de las mismas hay animales salvajes de las mismas especies que los de dentro tratando de sociabilizar y en ocasiones robar los alimentos de los enjaulados. Curioso fue un jaguar que me robo mi botella de agua de la mano y dio un autentico espectáculo de fuerza y soberbia pero sin agresividad.

Hay lugares que sin pretenderlo se convierten en bastión del buen hacer y del bien estar, y quizás por nuestra despedida del continente por ahora, al haber recibido aquí la noticia y preparado nuestra marcha para mañana mismo, por la buena gente que aquí dejaremos atrás junto con la dejada en Iquitos a los que siempre llevaremos en nuestro corazón, podemos decir que para nosotros Pucallpa es un lugar fantástico para visitar.

Hay un anuncio de un refresco local que en su eslogan dice que dejemos sacar la selva que llevamos dentro y para nosotros esa selva la llevaremos siempre con nosotros.

Un saludo a todos por ultima vez en estos diarios tan seguidos y quizás pesados para algunos pero que se han convertido para nosotros en el nexo de unión entre los que son y los que fueron., Los que fueron, gracias a estas letras ahora volverán a ser y como decía miguel ríos en su canción; a veces el regreso es solo la forma de llegar, y los que han sido, a buen seguro volverán ser en un futuro. Recuerdo años atrás que inicie mi viaje buscando respuestas a la vida que vivía y será ahora cuando sepa si encontré las respuestas o si tendré que seguir buscando.

7 de febrero de 2006. Iquitos (Perú)

Tras nuestra llegada ajetreada debido al cargamento de Cocaína que viajaba en el barco en el que veníamos, nos quedamos un poco pensativos en los motivos que un agricultor puede tener para arriesgarlo todo en su vida, su futuro y el de sus familiares para trasportar coca de un lugar a otro, ya que no es muy difícil adivinar que quien lo trasportaba era únicamente el agricultor, pobre y sin posibilidad de cambiar de posición en la vida y que quien de verdad posee los contactos, la malicia y el conocimiento de la cocaína como droga es el intermediario que compre el cargamento en la ciudad y lo convierta en la letal droga. Desafortunadamente esta situación al parecer se repite con mucha frecuencia en la zona y según cuentan la selva esta llena de plantaciones de esta planta administrada no por organizaciones amplias y mafiosas sino por agricultores independientes que ven en esto un ligero aumento de sus ingresos puesto que el precio de venta del producto no es muy superior al de cualquier otro producto de la tierra.

En fin, no soy un entendido en este tema ni tengo interés en el así que pasare a lo que a mi me interesa de verdad, que es conocer el lugar.

Siguiendo las indicaciones de la guía Lonely Planet buscamos alojamiento en los locales recomendados ahí quedándonos en el Hotel Lima en C/ Prospero 549 telf. 235152 el cual por 6 US$ ofrece habitación doble con baño, ventilador y televisión por cable, si bien las habitaciones son un poco desastrosas por falta de mantenimiento, aunque la relación calidad precio nos pareció muy adecuada. Realmente por menos de 20 US$ hay muchísima oferta, e incluso hoteles de lujo para los más exigentes superiores a los 100 US$.

En cuanto a la ciudad tiene una dilatada historia de prosperidad y decadencia habiendo sido fundada por Jesuitas en la época de la colonia para resguardarse de las tribus de indios amazónicas que no tenían el más mínimo interés en ser convertidos al cristianismo. Posteriormente a finales del siglo 19 (XIX) el descubrimiento del caucho de los árboles y su explotación a nivel mundial convirtió la ciudad en una de las más ricas del planeta teniendo para entonces su primera época de apogeo. Los señores del caucho hacían descarada ostentación de su poderío monetario y desarrollaron una bella y cuidada ciudad en el medio de la nada, sin embargo la extracción de las semillas y el desarrollo de inmensas plantaciones de caucho en lugares mas accesibles hicieron que el interés en la selva y su difícil acceso dejara a la ciudad a su suerte durante muchos años hasta que muy recientemente la fiebre del petróleo en la selva ha vuelto a dar un empujón de desarrollo a la ciudad siendo hoy en día una bella ciudad totalmente desarrollada, bien cuidada con una gente maravillosa y un clima privilegiado, siendo necesario muchas veces pararse y recordar que la ciudad comunicada mas cercana se encuentra a tres días en barco, ya que esta es la mas grande ciudad del mundo no comunicada por tierra con el resto de la civilización.

Lo primero que hicimos fue dar un paseo por sus calles, su amplia plaza y su bello malecón con vistas al Río, repleto de bares, con su feria de artesanías y un montón de gente caminado, sentados en sus bancos o terrazas de restaurantes y bares.

En la plaza de armas se encuentra la oficina de turismo de visita obligada donde nos indicaron los múltiples lugares de visita y siguiendo sus instrucciones llegamos al mercado loca situado junto y dentro del barrio de Belén, donde ya todo cambio totalmente, aquí se perdió la glamurosidad de la ciudad, aquí se perdieron las limpias calles cambiándose por zonas fangosas sin asfalto donde los pies se embarran, aquí vimos peces locales pescados artesanalmente, plantas y animales de lo mas variopinto producto de las cazas y cosechas traídas de los mas alejados rincones de la selva, vimos vender y comer ratones de campo, un roedor mayor llamado Cui que ya habíamos visto en Ecuador, serpientes, anacondas para comer y la piel de la anaconda para coleccionar, pirañas vivas y muertas, monos vivos para ser mascotas y monos muertos para comer, plantas para brujería y brebajes de lo mas variado como uno que nos ofrecieron a probar llamado SVSS (SIETE VECES SIN SACARLA) destinado a las parejas para incrementar su libido. Toda la sabiduría Shamanica envasada y lista para llevar a los hogares de los lugareños y extraños que se atreven a usarlo. Aquí conocimos a Luis, un guía local de 23 años, con una mujer y varios hijos que se dedica principalmente a pasear en su canoa a remos a los turistas por una zona de Iquitos llamada Belén... A esto dedicare luego un párrafo para intentar narrar algo sencillamente inenarrable.

Al principio desconfiamos de el ya que nos abordo en la calle y nos estuvo siguiendo por todo el mercado, sin embargo al final se gano nuestra confianza y le permitimos ofrecernos sus servicios.

Belén es lo que algunos llaman la Venecia del Amazonas aunque todo parecido con la realidad es pura coincidencia (ver fotos). Se trata de casas de madera de lo mas humilde, con techos de palma entrelazada según dicen los guías al mas puro estilo local, sin embargo debido a las crecidas regulares del río Amazonas y todos sus afluentes debido a la época de lluvias en los andes, los terrenos donde están estas casas se inundan.

Esto no es algo inesperado ya que estas casas se encuentran construidas sobre troncos de una madera que flota mucho y cuando el nivel del agua sube, las casas flotan con todos sus enseres dentro manteniéndose secos y sin mayores problemas. Para esta forma de vida, se necesita toda una infraestructura alrededor que permita la movilidad de las personas que careciendo de recursos, también carecen de vehículos. Es por ello que existe toda una red de canoas fabricadas en tronco de árbol hueco que lleva y trae a modo de taxis a remo, las lanchas para mercancías tienen motor y sus gasolineras aquí llamadas "grifos" flotan de igual manera. Los vendedores ambulantes e incluso los restaurantes se encuentran sobre canoas que se desplazan continuamente entre los "aguataxis" que van y vienen vendiendo sus productos para consumir en el lugar o para llevar envueltos en flamantes hojas de plátano.

Todo puede parecer muy bohemio e incluso bonito sin embargo la parte negativa es la higiene entre otras cosas. Los mosquitos al atardecer y por las noches y todas sus enfermedades son un problema, los aseos no existen y las necesidades se hacen en el río, donde también se bañan e incluso sacan el agua para cocinar o beber una vez cocido. De hecho no es raro ver hombres y mujeres bañándose desnudos o semidesnudos en el borde de sus casas flotantes, niños pequeños nadando y jugando en el agua frente a sus casas y un montón de cosas curiosas mas. Este agua también es usado para lavar ropa... Para mi fue un autentico shock ver todo esto y me tuvo varias horas después de salir de la zona pensando y meditando sobre la miseria de esta gente y lo que un ser humano es capaz de soportar y adaptarse.

Luis también nos contó que aquí los hombres y mujeres iniciaban vidas conyugales a los 14 o 15 años puesto que como no pueden estudiar, rápidamente se adentran a la selva a buscar una zona donde plantar y cultivar para su sustento y rápidamente se fabrican una casa y buscan mujer de su misma edad.

Al día siguiente nos marchamos a la comunidad indígena donde vive parte de su familia a dos horas en barca llamado Aucayo donde nos recibió un inmenso cartel en español e Ingles dando la bienvenida. Aquí la gente vive en una mezcla extraña de civilizaciones entre lo que nosotros conocíamos y lo mas ancestral en el tiempo. Es un lugar donde el dinero no sirve para nada, ya que los productos no se venden sino que se cambian, el primer lugar del mundo que yo conozco donde no pude comprarme una coca cola, un lugar en que la gente vive en casas de madera con techo de paja, duerme en el suelo o en hamacas, cultivan su cosecha y cazan y pescan para comer, un lugar donde algunos pueden criar gallinas y solo los que mas recursos tienen se pueden permitir el lujo de tener un cerdo.

Aquí el tío de Luis nos agasajo con una bienvenida que me abochornaba ya que fue para ellos un gran honor poder compartir su casa con gente tan "estimada" como nosotros. Luego nos acompañaron bajo la lluvia incesante a recorrer la comunidad donde en sus ???calles??? tenían una zona central de cemento por donde poder caminar sin tener que tener el agua por encima de los tobillos y a salvo de los animalillos de la zona ya que todo el mundo camina descalzo y no existen los vehículos.

Comimos sobre las 14.00 p.m. ya que tuvimos que conseguir una gallina negociada con unos vecinos para que cocinaran algo sólido, con el agua del río y un poco de pasta y yuca. Sin duda fue una situación fuera de lo habitual y difícil de conseguir en los tour comerciales que sin nuestro amigo Luis hubiese sido imposible de conseguir.

Después de esto regresamos en una lancha que hace las veces de transporte de la zona donde se desplazaban los lugareños a vender sus productos en el mercado. Esta gente carece de un conocimiento real de los precios del mercado debido a la no necesidad de dinero en sus lugares de residencia, sin embargo cuando su producción es excesiva o necesitan algo que no encuentran en su zona no les queda más remedio que enfrentarse con la cruel realidad de la sociedad moderna y sus inescrupulosos comerciantes.

Imagínense la traumática experiencia de una de estas personas que viajan mas de 10 horas con su mercancía y tras llegar a Iquitos al atardecer tiene que dormir o pasar la noche en la calle vigilando su mercancía para poder venderla en el mercado al día siguiente... Venta al mas pura estilo medieval de hace mas de 5 siglos que hoy en día sigue vigente en esta parte del mundo.

Cuando ya estábamos cerca de Iquitos los llamados rematadores subían a nuestra embarcación a embaucar a los mas desprevenidos o inexpertos comprando los productos mucho mas bajos del precio de venta en el mercado ofreciéndoles un negocio rápido y sin complicaciones donde solo los rematadores ganan y donde los productores ganan a veces menos de la mitad del valor real de su producto.

Una mezcla de culturas, una mezcla de modos de vida donde unos y otros mantienen sus ritos, creencias y formas de vida asomándose con prudencia y desconfianza al mundo de sus vecinos. Un mundo completamente nuevo para mí que ni imaginaba que pudiera existir.

La excursión finalizo con el pago de unos 30 US$ a Luis aparte de los gastos de pasajes y comidas que tristemente no fueron utilizados para mejorar un poco la vida a su familia, sino que como vimos al día siguiente solo sirvió para que se emborrachara y perdiera la mayoría de sus ingresos en diversión.

Mucho para pensar después de lo vivido... no hay duda.

Otro día nos aventuramos a los confines de la Tribu Bora, provenientes del alto amazonas hoy conservan en parte sus costumbres cerca de Iquitos navegando menos de una hora entre varios afluentes del amazonas en una especie de laberinto acuático donde nos recibió uno de sus representantes vestido únicamente con una especie de falda de paja y un sombrero ceremonial con algunas plumas de Loro. Tras desembarcar en medio de una insistente y fina lluvia al más estilo amazónico nos acompaño a la maloca (construcción de madera sin paredes y con solo un techo de paja) de su tribu donde otros integrantes nos mostraron parte de sus tradiciones y sobre todo sus artesanías. Ahí tanto los hombres como las mujeres vestían de forma similar manteniendo tanto los hombres como las mujeres el torso y pecho al aire. Desafortunadamente la cercanía a Iquitos y su "modernidad" han traicionado sus costumbres de manera que yo pienso que si sus antepasados los vieran se volverían a morir de la vergüenza, ya que el gusto por el dinero fácil les ha perdido su moral y principios. Para que se pueda entender quizás algunos datos. Colaboración Obligatoria para la tribu al llegar 3 US$, ver sus bailes y escuchar su música con tambores 15 US$, propina por sacarse fotos 0.50 US$ por foto, artesanías hechas manualmente con semillas de árboles, troncos, y huesos de anaconda o de otros animales, 2 o 3 veces mas caros que por el mismo producto en Iquitos. Nosotros habíamos llevado dulces para los niños pensando que quizás seria algo nuevo o escaso para ellos, pero nos dimos cuenta que ni caramelos ni ropa usada ni nada... el gusto por el dinero hace que si uno de despista el viaje sea mas caro que ir a Disneyland. Por cierto, los precios son por persona... En nuestra experiencia personal pagamos el dinero de aporte y compramos una pulsera y un bolso hecho con la corteza de un árbol muy bonito, no dimos propina a niños por convicción en contra del trabajo infantil ni pagamos por los bailes y música... Nos pareció excesivo por el precio pedido y nos quedo la idea de que quien venga por primera vez aquí sin haber visto previamente la realidad de una verdadera comunidad indígena local, se llevaría una muy mala impresión.

La excursión por la zona nos hubiera llevado a otra tribu similar y a un serpentario cercano sin embargo como ya nos habían avisado de que encontraríamos lo mismo en cuanto al amor al dinero que con los Boras preferimos ir al Amazonas y salir de los afluentes para ver los delfines rosados.

Un lugar que nos gusto mucho y donde disfrutamos sobremanera fue en las inmediaciones del balneario de Quistococha. Un lugar donde uno puede bañarse en una preciosa laguna a salvo de las pirañas y los cocodrilos y donde se puede disfrutar de un autentico paraíso natural. Aquí pasamos todo el día y eso que ni metimos los pies en el agua, sin embargo vimos y en ocasiones acariciamos a monos de unas 7 u 8 especies diferentes, Jaguares, Tigrillos, Pumas, Anacondas (una amaestrada nos permitió fotografiarnos con ella), Cerdos de monte, Aves como loros y papagayos, castores y nutrias y tantas y tantas diferentes especies que ni recuerdo sus nombres, aunque sus fotografías las guardare en mi álbum personal. Nos sorprendió mucho que algunos de los animales que consideramos peligrosos eran considerablemente mansos y amigables y lejos de huir nos permitieron acercarnos incluso a distancias poco prudentes e incluso algunos nos permitieron tocarlos con la misma curiosidad por nosotros como nosotros por ellos aunque no teníamos nada para darles de comer, sin embargo viejos conocidos como el mono cara blanca, truhán y travieso como ningún otro, se mostró especialmente agresivo.

En cuanto a la ciudad como tal, reitero mi total sorpresa al encontrarme un lugar tan agradable en el medio de la selva donde cada noche paseábamos a la orilla del amazonas por el malecón y nos refrescábamos con una cerveza Pilsen bien fría. Donde pasamos toda la noche de fiesta un sábado por la noche en una discoteca llamada "Berimbau" por tan solo 25 US$ dos personas con barra libre de cerveza. Donde hemos conocido gente espectacular para salir a cenar, para ir de fiesta y para el día a día. Tanto me ha gustado el lugar que si en un futuro pudiese elegir un lugar del mundo donde vivir, creo que este seria uno de los candidatos a tener en cuenta.

Para salir de la zona no regresamos al punto de partida, sino que la ciudad de Pucallpa será la encargada de recibirnos a la salida de esta salvaje y agreste zona selvática, y aunque la localidad esta aun en plena selva Amazónica, ya es un gran puerto fluvial y una gran ciudad la que nos recibirá.

Para ver y conocer las mejores opciones de viaje nos acercamos varias veces al puerto principal de Iquitos a ver el funcionamiento del mismo, como conocer los buques y aprender un poco ya que nos comentaron que la oferta es amplia y variada. Para viajar desde Iquitos a Pucallpa podríamos decir que hay dos opciones. Una es la mas utilizada con los buques Henrry que van numerados según su orden de puesta en funcionamiento al que se añade el buque Don Segundo que es el mas grande de todos y por otro lado, todas las demás empresas que le hacen competencia a la flota Henrry. Los Henrry son todos similares no siendo nada fuera de lo normal y cuestan 23.5 US$ en hamaca y 38 US$ en camarote por persona, aunque a diferencia del buque en el que vinimos aquí todo el barco es clase turista y va hasta los topes. Por ello para este viaje elegimos camarote, que aunque más caro entraba dentro de nuestro presupuesto si tenemos en cuenta que el viaje dura casi 6 días de navegación continua por el Amazonas en contra de la corriente, y con el precio del pasaje esta incluida las tres comidas diarias.

En cuanto al resto de buques que no son de esta compañía, los precios en hamaca son un poco más baratos, y donde se encuentra la diferencia es en los camarotes que encontramos desde algunos feos y cutres hasta lujosos de precios desorbitados (el más caro .150 US$). El gran problema se encuentra que mientras que los Henrry salen casi siempre el día que anuncian, los de la competencia al tardar mas en ocuparse pueden tenerte en puerto varios días sin salir. Concretamente en nuestro caso, teníamos una buena opción con el buque Masada I, que el miércoles nos dijo que salía ese día sin falta y cuando al final desconfiamos y elegimos la empresa Henrry en el buque Don Segundo el viernes a las 19.00 p.m. aun estaba en puerto esperando llenarse.

Lo bueno de esperar a que salga el buque es que puedes instalarte en tu camarote o en tu hamaca los días que sean necesarios previos a la salida y si uno se anda listo, puede dormir en el barco una o dos noches antes de la salida y ahorrarse el hotel, como hicimos nosotros que dormimos una noche gratis en nuestro camarote con vistas al Amazonas.

En cuanto al viaje en si, nada parecido a nuestra venida desde Yurimaguas. Puesto que aunque teníamos camarote, nos pasamos casi todo el tiempo fuera mas a gusto con el airecito fresco tumbados en la hamaca con el resto de las 250 personas que viajaban en el mismo piso que nosotros... Es decir... una verdadera aglomeración. Los baños tampoco estaban siempre libres y limpitos puesto que para toda la tercera planta había solo 6 baños y 6 duchas. Desde luego este viaje es algo que no puede tomarse a la ligera, primero por la incomodidad debido a la aglomeración, después los mosquitos por la noche, el calor infernal durante el día que no se apacigua con el poco aire que entra a camarotes y cubiertas, la mala y escasa comida que hace necesaria una ayuda para poder alimentarse equilibradamente, la falta de agua mineral a bordo con las comidas y el alto precio de los refrescos. Nada parecido al corto y placentero viaje desde Yurimaguas a Iquitos. La noche del Domingo al Lunes sobre la 01.00 de la madrugada una lancha pequeña armada hasta los dientes estaba esperando al buque entre los matorrales del borde del río para asaltar el barco y robar dinero y pertenencias valiosas de los que viajábamos en el, sin embargo la gran sorpresa nuestra fue que el buque llevaba vigilancia armada y tras cruzar unos breves disparos, todo volvió a la normalidad y los piratas desistieron afortunadamente de su actitud. Después nos enteramos de que estos asaltos a los barcos son mucho más habituales de lo deseable y por eso esta compañía naviera pone vigilantes armados en todos sus barcos. Lo que yo me pregunto es donde estará el ejército y la policía que no protege vías de comunicación tan transitadas como este río.

La parte buena ha sido que el buque ha conseguido ir mucho mas rápido de lo habitual llegando a su destino casi un día antes de lo esperado lo que nos ha subido los ánimos sabiendo que podríamos dormir bien y comer de verdad antes de lo esperado. También hemos conocido a mucha gente que ha compartido sus experiencias con nosotros, mostrándonos algunos de los secretos de la selva, sus leyendas, sus tradiciones y sus demonios, e incluso otros viajeros nos han animado a seguir adelante conociendo este enorme país. Curiosa es la situación de gente que hemos visto en Colombia, por Ecuador y anteriormente en Perú y que al volvernos a encontrar en nuestro camino creamos unos curiosos lazos fraternales muy intensos a pesar de no conocernos de nada. Solo nos une el placer de viajar a pesar de que con total seguridad nada más tengamos en común.

Una reflexión de estos días es sobre los sacrificios que se tienen que hacer cuando uno se plantea la posibilidad de un viaje de larga duración como este. Habitualmente el dinero y la logística relacionada también con el dinero, como cuanto costara la comida, el hotel, que pasara si uno se pone enfermo, etc., sin embargo ahora que ya he pasado por tantas y tan variadas circunstancias he descubierto que lo que de verdad duele y pesa mas que cualquier otro asunto, es la cantidad de cosas que se dejan atrás. De hecho hasta las cosas menos buenas e incluso malas cuando pasa el tiempo dejan de ser tan malas para pasar a convertirse en añoranzas de otros tiempo.

Esta reflexión viene al caso puesto que desde que comencé a cruzar los andes peruanos en particular y múltiples ocasiones anteriores en general, el precio pagado desde el punto de vista afectivo es saldado con creces por los momentos y experiencias vividas. Momentos que ni en los mas optimistas propósitos durante el planteamiento del viaje pude imaginar que me llenaran tanto. Obviamente no todo es tan intenso como estas últimas experiencias pero esta y todas las que van saliendo compensan esos sentimientos dejados atrás.

Solo Pucallpa nos queda de cuenca Amazónica y luego serán los Andes los que nos acompañen, ya que aunque llevamos ya un mes en Perú aun no hemos comenzado las rutas turísticas tradicionales y este país aun tiene que ofrecernos mucho

Hasta entonces seguiremos disfrutando de la vida, de los monos por todas partes, plátanos maduros, pescadito de río, anacondas y este calor que lo envuelve todo. Espero que os haya parecido ameno leer estas líneas que forman parte de unos días más en nuestras vidas con mucho cariño.

Un saludo a Todos.